No se habla de Bruno, ¡no, no, no! (ovejas negras)

Hola que tal amados amigos y amigas, los saluda su amigo Marco Antonio Meza Flores, aquí en ¿Qué es ser feliz? Este tema salió después de leer un texto que se llama “Los excluidos del sistema familiar”, me pareció genial hablar de él, y yo le llamé “No se habla de Bruno, ¡No, no, no! Basado en la película “Encanto” de Disney. Así que, agarren sus asientos y comencemos.

Han escuchado aquello de “es que es la oveja negra de la familia” cuando se refieren a la o las personas que no siguen los cánones estipulados por la familia en turno, aquellos o aquellas que rompen los prejuicios, los paradigmas, los valores, que la familia impuso, y escúchese o léase bien, “impuso” la familia nuclear, y que al estar “mal” (entre comillas), desde la óptica de la oveja negra, las rompe y construye un nuevo mundo o una nueva visión, pues de eso se trata el tema, de no ser coherentes, es decir, no seguir los pasos estipulados por la herencia, sino ser congruentes, que es, hacer lo que predico en mis hechos o acciones.

Bert Hellinger fue un maestro alemán en filosofía, teología y pedagogía, que fue psicoanalista, hipnoterapeuta ericksoniano, analista transaccional y programador neurolingüistico, creador de las constelaciones familiares. Él escribe un artículo lindo que se llama “Los excluidos del sistema familiar” y nos dice:

Siempre que un miembro de la familia es excluido, apartado u olvidado, la familia o el alma familiar reacciona como si se tratara de una injusticia grave que reclamará la expiación. Así ocurre, por ejemplo, en el caso de una persona que por razones morales es considerada indigna de pertenecer a la familia; o cuando alguien ocupa el lugar de un miembro de la familia como si pudiera reemplazarlo; o cuando ya no se quiere saber nada de un miembro de la familia porque su destino causa temor o dolor; o aun cuando tan sólo se le olvida, por ejemplo, en el caso de un hijo que murió durante el embarazo. El alma no tolera que nadie sea considerado más grande o pequeño, mejor o peor.


En la familia actual del hombre y la mujer y los niños, y en las parejas anteriores, que tal vez forman parte de la familia, y en la familia de origen, en nuestros padres y en nuestros hermanos.


Este es un foco relativamente estrecho. Entonces vimos que el amor sigue a distintos órdenes, órdenes muy importantes. Los dos órdenes básicos de los cuales fundamentalmente depende son:

Cualquiera que forma parte, independientemente de la manera, tiene el mismo derecho a pertenecer. Ahora, sucede en muchas familias que determinadas personas resultan excluidas, sobre todo los niños abortados, o lo niños entregados en adopción, o parejas anteriores que nosotros rechazamos y con quienes no queremos tener nada que ver. También ellos son parte de la familia, siempre.
Siempre que alguien queda excluido esto tiene repercusiones en toda la familia. Sobre todo, por el hecho de que los excluidos serán representados por otros miembros de la familia. Por ejemplo, por niños.


Por ejemplo, los padres se ocupan de modo cariñoso de una hija, y ella está siempre enojada con su padre y éste no sabe por qué. En la constelación sale a la luz que ella representaba a una mujer anterior que el padre había rechazado.


Entonces recién cuando esa mujer es incluida con respeto, la hija puede volver a ser niña. Esto es solamente un ejemplo. Este es el primer principio básico: Todos los que pertenecieron pertenecerán siempre. Ellos tienen el mismo derecho al reconocimiento. Muchas enfermedades tienen que ver con que la enfermedad representa a una persona excluida.


Aquí podemos ver que la constelación familiar es un movimiento que tiende a la conciliación, para que lo separado pueda volver a unirse. Este es un principio básico. Algunas personas son excluidas de un sistema familiar porque se dice que no son dignos de pertenecer.


Siempre que una persona sea excluida, el sistema queda perturbado y presiona para lograr una reconstrucción y una reparación.


Aquel que fue apartado o excluido será imitado más adelante por un descendiente, sin que éste se dé cuenta. Este descendiente se siente como el excluido, se comporta como él y a menudo termina como él.

Ser la “oveja negra de la familia”, es ser excluido, marginado, echado a un lado, nos guste o no, a pesar de los daños, y las consecuencias, ser diferente en la familia es ser extraño. Podemos verlos en familias donde todos se dedican al área médica y de repente uno o una quiere ser contador o contadora, se le ve como la o él traidor de la familia, y si lo hace, se le excluye, porque ella/él no es como los demás.

Saberse “la oveja negra de mi familia”, es saber que soy una persona no grata dentro de ese círculo, soy como dicen algunos/as “Un bicho raro”, luego entonces, esta persona no tiene culpa nada más (mis actos están mal), sino que siente vergüenza (yo estoy defectuoso/a), y al sentir o vivir esto, se siente como “la mala de la familia”, cuando en realidad es sólo diferente, o busca cosas diferentes.

Lo interesante aquí es que “la oveja negra de la familia”, no siempre es la amargada, la diferente, la distante, muchas veces es la amable, la que dice la verdad, la que no es hipócrita, la honesta, la congruente, una persona que no cabe en muchos de los estereotipos de la familia. Es más, muchos y muchas de ellos/as son a menudo los mejores y más brillantes, pues son creativos/as, inteligentes y sensibles, además de ser empáticos y muy honestos/as.

En la película “encanto”, sólo Mirabel (la que no tiene un don) se atreve a hablar del su tío Bruno, pues éste tiene la capacidad de la visión profética (que desde la película es ver el futuro, y bueno, no explicaré aquí el asunto de ser profeta, ya después hablaré de eso, en otro podcast), este don le dio la exclusión, sin embargo, pocos notan que en esa familia hay dos ovejas negras, una excluida por la familia y la otra a pesar de no ser excluida y vivir dentro, no es tomada en cuenta, por qué, simple, no tiene un don, ella es Maribel.

La canción de Bruno dice:

“No se habla de Bruno, no, no, no, no se habla de Bruno, más. Justo en mi boda fue, todo estaba listo, con un clima precioso esa vez (ninguna nube esa vez) Bruno con voz misteriosa habló (trueno) ¿Tú cuentas la historia o lo hago yo? (lo siento mi vida, hazlo tú) Veo que pronto lloverá (que insinuaba) sabrás que lo tomé muy mal (abuela ten la sombrilla) toda en un huracán (fue un día feliz, pero es verdad) No se habla de Bruno, no, no, no, no se habla de Bruno. Miedo al ver a Bruno balbuceando y tropezando siempre lo recuerdo murmurando y farfullando su sonido es como la arena al resbalar, raro el dónde ir visualizando, deja a la abuela, como a todos, temblando enfrentando profecías sin interpretar ¿quieres intentar? Terror en su faz, ratas por detrás al oír tu nombre no hay marcha atrás grita mientras tiembles al despertar, No se habla de Bruno, no, no, no, no se habla de Bruno; él dijo: “que pez moriría”, y ve (no, no) Él dijo: “serás panzón”, y justo así fue, él dijo que me quedaría sin pelo y mírame bien (no, no) las profecías se cumplen cada vez, él vio en mí un destino gentil, una vida de ensueños vendrá, y que así el poder de mi don como uvas va a madurar oye, Mariano va a llegar, él vio en mi un amor imposible pactado, al fin, en los lazos con otra, casi lo puedo oír (ey, tú) de ti ni un sonido saldrá (cual si pudiera oír) ya no puedo oír, oh, Bruno, sí, sobre todo Bruno ya digan lo que sepan de Bruno denme la pura verdad de Bruno, Isabela tu amor llegó (a la mesa). Justo en mi boda fue (en nuestra boda fue) todo estaba listo, con un clima precioso (ninguna nube esa vez) Bruno con voz misteriosa habló (trueno) ¿Tú cuentas la historia o lo hago yo? (lo siento mi vida, hazlo tú) veo que pronto lloverá (que insinuaba) sabrás que lo tomé muy mal (abuela ten la sombrilla) toda en un huracán llegaron (no hablemos de Bruno) ¿Por qué hablé sobre Bruno? (no hay que hablar sobre bruno) No debo nunca hablar de Bruno…

Parece que en la película hablar de Bruno es una maldición, él es una oveja negra, porque habla de cosas que no le gusta a la familia “perfecta”, porque la reta, la exhibe, deja mostrar sus lados negros y eso, en la familia está mal, ellos son, como ya lo había mencionado, perfectos.

La escena en donde Bruno está escondido en un lugar que da a la mesa en donde todos los Madrigal se reúnen para comer, y ver que él tiene dibujado su plato fuera de la mesa a mí me causó un impacto tremendo, a pesar de saberse auto-excluido, él quería ser parte.

Uno de los datos de las ovejas negras es que por lo regular no son escuchados, por ser soñadores, idealistas, libres, y en los cánones de muchas familias ellos o ellas no son realistas, por eso están locos o simplemente su opinión no cuenta.

Es ahí con estas especificaciones que hablaremos ahora de la otra oveja negra, Mirabel. Está es su canción:

No me lamento ¿para qué? No me hace daño, seguiré, hey no importa pues todos somos Madrigal. Y estoy bien, sí, muy bien, claro está, desde aquí los contemplo al brillar. No es verdad, no es verdad. Yo no muevo montes; no hago palmas florecer; ni tendré otra noche esperando tener un regalo mágico. Yo no doy remedios; No controlo el vendaval, ni un huracán; ni a esta pena que empiezo, a invisible, enfrentar, a la espera de algo mágico, sí, mágico. Sola en el corredor, y el cerrojo no abrió, nadie a mi alrededor, sigo añorando juntos brillar; necesito encontrar, otra oportunidad, y unos ojos que al ver quieran mirar, ábrelos ya, ábrelos ya, ábrelos ya. Moveré los montes; flores nuevas sembraré, por favor que alguien me ayude a entender, si es que en mí hay algo mágico, sí, mágico. Sanaré el quebranto, les demostraré valor, lograrán mirar quien puedo ser yo, lejos de aquel regalo mágico, y aquí esto, ¡muy dispuesta! ¡Véanme, dispuesta! ¡Fui paciente y no obtuve respuesta! Bendiciones te pido, aunque no tenga un don, milagroso y mágico. ¿Habrá algo en mí que sea mágico?

El ser la oveja negra para Mirabel es peor que la idea de Bruno, porque éste es el que se exilia, porque no quiere dañar a los demás, y prefiere esconderse, pero el maltrato de la familia Madrigal a Mirabel es horrible, pues ella es excluida por los demás, es más la foto sólo es para los que tienen dones, el pueblo sabe que Mirabel no tiene don “pobrecita”, peor aún, cuando le regalan algo le llaman “el espacial que no es especial”, simplemente porque no tienen un don… o eso creen.

Es tan triste ver esto, que hasta los niños y niñas ven que ella, Mirabel, no tiene don, le dice que posiblemente su don es vivir en negación. Aún a pesar de que sus padres le dicen que no tiene nada que demostrar, ella busca demostrar que es parte del grupo, pues es una cadena que la hace tener una carga, debe tener un don, todos los Madrigal lo tienen, ¿acaso ella es defectuosa? La carga que le ponen es tan grande que ella no puede participar, pues ella no tiene don, y la comunidad necesita que todos los que tienen dones ayuden.

Mirabel es el clásico “te amamos” pero de lejitos, porque ella es la diferente, la “sin don”, la que no puede ayudar, es la excluida, dentro de lo incluido, que al final, ella es la poderosa, pues ella es la que tiene lo mágico, que puede salvarlos.

Algunos de los problemas que causa la idea de ser “la oveja negra” de la familia son los siguientes:

1. Baja o nula autoestima: El saberse parte de una familia que nos apoya, es muy importante para el amor propio, cuando esto no existe, la estima baja o desaparece, pues no tenemos confianza y menos seguridad de nosotros/as mismos/as. Ya hay un Podcast sobre esto.

2. Falta de arraigo: No sentirnos parte nos hará sentirnos con falta de identidad, pues las raíces son importantes, si nos sentimos partes, cuando tenemos alguna debilidad sabemos a dónde correr, pero si sentimos que no somos parte, llega una sensación de vacío, sentimos que no hay cimientos que nos sostengan o que no hay apoyo para uno.

3. No es fácil establecer relaciones: Al no sentirnos ni vernos bien, nos hace sentir que no podemos ser amados/as o suficientes para amar, entonces comienza el autosaboteo, esto nos hará confirmarnos que efectivamente, YO, no soy amado/a.

Mirabel, descubre que el ser la “oveja negra” en realidad la hace ser una mejor persona, y salvar a la familia, pues ella es la que tiene el don de unir, de quitar los prejuicios y, sobre todo, el don de ser mejores personas.

La oveja negra es entonces, la oveja que hace que ocurra el milagro de ser mejor familia, ¡de lujo!

Por lo demás amigos míos les dejo un abrazo enorme, sanador, muy nuestro, búsquenme en las redes sociales, soy Marco Antonio Meza Flores en todas, en Facebook, mi foto de perfil es Buda, Jesús y Krisna en un puente, y la foto de atrás tienen un letrero de advertencia divertido, en Instagram y TikTok es una camisa blanca bien linda y en Twitter es una foto mía con una camisa de Canah, de color azul o en www.marcoamezaflores.com, ahí está el blog “pregúntale a Marco”, en donde pongo las fuentes de dónde saqué la información de mis temas, o en mi correo electrónico reverendo_czy@hotmail.com, y si son muy buenos para leer, tengo mi columna “camina conmigo” en www.primeravueltanoticias.com, en la sección de colaboradores.

Y recuerda… mi voz irá contigo. Un abrazo cósmico.

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