Codependencia

Hola que tal amados amigos y amigas, los saluda su amigo Marco Antonio Meza Flores, aquí en ¿Qué es ser feliz? Este tema salió en uno de los en vivo, es un tema que varias personas me pidieron no sólo en el en vivo, sino por interno, y pues, aquí va. Así que, agarren sus asientos y comencemos.

Comenzaré con una frase de George Bernard Shaw: “La libertad significa responsabilidad, por eso, la mayoría de los hombres le tienen miedo”

Debemos dejar claro que la codependencia no sólo ocurre en la pareja, se puede dar entre familiares y amigos, y es una relación de apego afectivo de manera exagerada o enferma. El o la codependiente siempre pondrá los deseos de los demás en primer plano, sacrificándose y olvidándose de sus propios intereses, a tal grado que afecta todo su entorno, incluyendo el profesional. Históricamente, el término se utilizó para denominar a aquellos/as individuos cercanos a un adicto/a a algún tipo de sustancia ilícitas como drogas o alcohol.

Para que haya una codependencia hay que tener un dominador y un dominado, es decir, una persona narcisista o dependiente que cree que el otro/a debe tenerla como primera instancia, es decir, debe ser su centro de atención, y en caso de que esto no sea real, el/la narcisista hará la vida del codependiente un infierno, pues abusa de él o ella de manera emocional, moral, social, económica, espiritual y física.

El codependiente adopta una idea de mesías, o salvador de alguien, y la idea es salvar a aquel o aquella que tiene un problema o dificultad. De hecho, es normal que busque crear un vínculo con la persona que está atravesando un mal momento para rescatarla.

Extrañamente el codependiente busca que el otro/a quiera que su presencia se vuelva indispensable; si no hay reacción, el codependiente puede experimentar desesperación, depresión, angustia, ansiedad, agotamiento crónico, e incluso actitudes violentas, pero cuidado, estas reacciones son porque él o la narcisista ha creado una atmósfera en donde el codependiente no se sienta apto de estar con él o ella, y así pueda causar este tipo de reacciones para después lavarse las manos.

Por lo general el codependiente es aquella persona que le faltó atención por aquellos que se supone deberían protegerlo en su infancia, en este caso, sus padres, al no obtener esto, ellos buscan reparar el daño haciendo exactamente aquello que no tuvo, cuidado, al grado de proteger al otro/a, incluso si no lo pide.

El codependiente puede ser violento porque la persona a la que él o ella “debe ayudar”, no acepta esa ayuda, pues esa persona es la que tiene las esperanzas de ser salvadas por él o ella, y con ello salvar al codependiente, al no hacerlo, se frustra por el fracaso, y comienza la violencia. El codependiente buscará justificar la actitud del otro con ideas de “no es malo/a, sólo que en su niñez le fue mal”; o “debemos ver que ella o él sólo está sangrando su pasado con uno, pero en realidad, no quiere hacerlo”, la idea es normalizar la relación y con ello justificar a él o la narcisista.

El codependiente no es feliz, pues cree que su felicidad depende de que el otro/a sea feliz, la idea es tener el control del otro/a, aunque el narcisista sabe que no lo obtendrá, pues ella (la persona codependiente) depende de lo que él o la narcisista quiera y mande, es más el codependiente puede usar el chantaje emocional ante cualquier negativa de la otra persona, pero el narcisista ya irá dos pasos delante de eso.

Algunos de sus síntomas son:

1. Baja o nula autoestima: Como ya lo he mencionado, el/la autoestima tiene que ver con más cosas subjetivas, es decir, cómo me siento, cómo me veo, cómo soy. Esto lo pueden escuchar en mi podcast ¿Qué es ser feliz? Que lo encontrarán en diez plataformas.

2. Inseguridad: Él o la codependiente vive para los demás, se abandona a sí mismo/a; busca las decisiones de otros/as, y se alimenta de las opiniones del resto de la gente, así su valor disminuye, esa inseguridad le hace creer que ella o él no es capaz de pensar por sí mismo/a.

3. No sabe poner límites: El codependiente le cuesta trabajo poner límites cuando se trata de amar al otro/a, piensa que al hacer eso puede perderlo/a, por ende, la comunicación asertiva no existe en su discurso, pues prefiere perder a poner sus límites, sus derechos como individuo no existen, tiene miedo de perder al otro/a y mejor se traga sus ideales y sus formas de pensar.

4. Él o la otra/o debe cambiar: La idea es transformar al otro/a, esto es para que ya no sufra, para que sea feliz, no importa si la relación funciona o no, la idea es que él/la otra este bien, y si hay problemas, el/la codependiente buscará tener una solución, sólo así serán felices.

5. No reconoce la realidad: No se reconoce que la relación es insana, no ve el apego y menos la dependencia.

6. Controladora: Buscará que nadie se vaya de su lado, y en caso de que lo quisiera hacer, se enferma (psicológicamente), se hace daño (físicamente), es una persona neurótica, pues le teme a la vida, y no permite que nadie se vaya de su lado.

7. La felicidad está en el otro/a: Ellos/as creen que sólo encontrarán la felicidad si el otro/a se siente feliz, por lo que todos sus planes están centrados en el otro/a, no tiene una identidad ni tampoco intereses propios.

8. Se siente vacio/a: No hay nada que le interese si el otro/a no está, nada tiene chiste, gracia, diversión, no se puede relajar y mucho menos puede disfrutar ninguna actividad solo/a.

¿Cómo se supera?

1. Reconocer que se necesita ayuda: Esto es de gran esfuerzo, muchos no creen necesitar ayuda profesional, y cuando lo buscan, no se comprometen, paciencia y la disciplina ayuda en este caso.

2. Descubrir qué me gusta: Encontrar mis hobbies, actividades, gustos, hará que puedas enfocarte en ellas. Como todo, al principio será paulatinamente, hasta que le encuentres sentido y te fascine.

3. Retomar contactos: El codependiente por lo general se aleja de todos y todas aquellas personas que le rodean, lo mejor es comenzar a tener contacto con amigos y familiares, con aquellas personas que puedan ver y te aplaudan las cualidades y capacidades que tienes.

4. Prepararse para romper: Eso se hace en terapia, porque lo que vendrá será un duelo, pues habrá una pérdida de la persona a la que le rendimos tanto tiempo, pero será necesaria para crecer.

5. Busca qué te hace ser feliz: Cada día reconoce aquello que te da alegría, felicidad y atrápalo, no importa que digan o hagan los demás, nadie es tu modelo, sólo tú puedes serlo, y si tienes un modelo, que éste de ayude a crecer, recuerda, eres fuerte, inteligente, hermoso/a y muy sabroso/a.

Como podemos escuchar (o leer depende el caso) la codependencia es un infiernito, en donde la vida está en el sentido que el otro/a ponga y se nos va la vida queriendo satisfacer las necesidades de alguien más, si necesitas ayuda, búscame.

Por lo demás amigos míos les dejo un abrazo enorme, sanador, muy nuestro, búsquenme en las redes sociales, soy Marco Antonio Meza Flores en todas, en Facebook, mi foto de perfil es Buda, Jesús y Krisna en un puente, y la foto de atrás tienen un letrero de advertencia divertido, en Instagram y TikTok es una camisa blanca bien linda y en Twitter es una foto mía con una camisa de Canah, de color azul o en www.marcoamezaflores.com, ahí está el blog “pregúntale a Marco”, en donde pongo las fuentes de dónde saqué la información de mis temas, o en mi correo electrónico reverendo_czy@hotmail.com, y si son muy buenos para leer, tengo mi columna “camina conmigo” en www.primeravueltanoticias.com, en la sección de colaboradores.

Y recuerda… mi voz irá contigo. Un abrazo cósmico.

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