Masturbación

Hola que tal amados amigos y amigas, los saluda su amigo Marco Antonio Meza Flores, aquí en ¿Qué es ser feliz? Me pidieron que hiciera un podcast de un tema del cual no se habla mucho, por miedo, tabú, prejuicio o ignorancia, el pedido viene desde la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, y se llama “masturbación”, así que agarren sus asientos y comencemos.

Hablar de sexo es muy complejo para el mundo actual, cosa que da risa o coraje, ya no sé, sin embargo, es un tema en el que debería ser educados en todos los ámbitos de nuestra vida. Ahora, hablar de masturbación es casi nulo, no le decimos a nuestros amigos cómo nos masturbamos, lo vemos con morbo o burla, pero esto es más que nada por miedo al qué dirán, y a la falta de información que tenemos por no sentarnos a investigar sobre temas tan importantes.

Recuerda de pequeño o pequeña, cuando estabas explorándote y descubrías que tenías pene o vagina, y que las mujeres tenían senos, y queríamos saber más, era curiosidad limpia, sin morbo, sin embargo, no faltaba un adulto retorcido y con muchos prejuicios e ignorante que dijera “déjate ahí niño cochino, o niña cochina”, “eso no se toca”, “eres un cerdo o una puerca”, cosas de esas que hicieron de una exploración sin morbo, algo como visto mal y por ello debo dejar de hacerlo.

Pasa el tiempo y llega la pubertad y con ello los cambios hormonales y el gusto por el otra u otro, o por ambos, las risitas en los pasillos de la secundaría, el niño que me gusta, la niña que me encanta, etcétera, pero cuidado, “eso también está mal” desde el mundo de los adultos, y que hacen, muchos de ellos y ellas reprimen al adolescente, en lugar de educarlo en cómo ponerse un condón; las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS); los métodos anticonceptivos; sexualidades, etcétera, temas que los padres dejan a profesores que en su gran mayoría tienen una nula educación sexual, pero sí muchos prejuicios, y eso enseñan, y cuando lo enseñan lo hacen por encimita, porque efectivamente no saben del tema, cuando en realidad, es responsabilidad de los padres hablar de estos temas.

¿Qué hacen nuestros adolescentes? Preguntan a sus amigos o amigas sobre estos temas y ellos y ellas están igual o peor que los que preguntan en cuanto a conocer sobre temas de sexo y sexualidad.

Existen muchos mitos sobre la masturbación, sobre todo metidos por las religiones cristianas, en donde si te masturbas “te saldrán pelos en la mano”; “te quedarás ciego”; “Dios no le agrada”; “quedarás infértil o impotente sexual”; etcétera, sin embargo, ¡eso es una mentira!

La masturbación no es mala para la salud, al menos no existe evidencia científica de esto, no daña, ni la salud mental ni la física.

Le preguntan al pediatra Luis González Trapote, Presidente del grupo de investigación y docencia en pediatría extrahospitalaria, especialista en alergología y coordinador-supervisor de la revista “Mi bebé y yo”[1]:

Tengo un hijo de 18 meses que a veces se frota con el pañal encima de un cojín, o encima de mi pierna, con movimientos bastante explícitos y me dé la sensación que es como si se masturbara, porque se pone rojo y lo hace con tal entusiasmo como si le provocara placer. ¿Es normal esta conducta a esta edad? ¿Cómo debemos actuar los padres (por ahora le regañamos)?

Él contesta: “En la conducta del niño no debe buscar, porque no existen, connotaciones sexuales. Son las hormonas las que aportan ese tipo de contenido al hecho de la masturbación. Es evidente que debe sentir sensaciones agradables, como otro tipo de actuaciones, pero no vea en ello, de ninguna manera, una masturbación en el sentido que damos al hecho de un adolescente, joven o adulto. Cualquier tipo de actuación nuestra, llamándole la atención, regañándole, preguntándole por qué lo hace (ya sabemos por qué lo hace), únicamente servirá para animar al niño a seguir haciéndolo, aunque sólo sea porque se da cuenta que atrae la atención de la familia. Por supuesto, lo he comentado un montón de veces, tampoco se han de hacer comentarios en presencia del niño, ya que se efecto sería el mismo que regañarle o castigarle. A medida que vaya siendo un poco mayor se le puede decir que es algo para hacer en privado, porque hay mucha gente que lo consideraría mal, como hurgarse la nariz. En este caso tampoco les permitimos que lo hagan en público, o al menos se lo recomendamos, aunque estando solos, me parece que no hay nadie que no se hurgase la nariz. Preocúpese si no hace otra cosa en todo el día, porque eso sería significativo de que, o bien, el niño no tiene capacidad para jugar a otras cosas o bien que los mayores (los padres) no saben atraerle a otro tipo de juegos”[2].

Según el informe de placer personal 2020 del distribuidor de juguetes para adultos TENGA, el 71% de los estadounidenses cree que la masturbación ha mejorado su estado de ánimo o fue una forma de cuidado personal en el 2019. La encuesta también encontró que el 71% de ellos pueden hablar sobre el pacer propio con su pareja, y el 1% está feliz de chatear con amigos.[3]

Pero cuando se habla de la masturbación masculina casi todo es de mofa, es verdad que se habla más abiertamente de esta que de la que hace la mujer, pero muchas de las veces la forma de hablarlo es la mofa (que ya había mencionado), el morbo, el prejuicio o el juicio, pueden escuchar a adolescentes, jóvenes y hasta adultos decir: “Ya le vas a jalar el cuello al ganso”; o “te la jalas mucho”, pero no están acostumbrados a llevar una educación sexual libre, sin morbo y sin burla, en donde podamos preguntar, sin problema alguno: ¿Cuál es tu experiencia al masturbarte? Porque la pregunta es incómoda para muchos hombres, la respuesta casi siempre es defensiva y agresiva, no hay educación sexual de este tipo, y la poca que existe, no es bien vista.

El PH.D. David J. Ley Psicólogo Clínico, Supervisor de Terapeuta Sexual Certificado, Consultor y Testigo Experto, además de conferencista, nos dice en su artículo “Masturbación y matrimonio” en la revista Psychology today, del 6 de mayo 2020 dice:

“Las personas casadas se masturban. Vamos a decirlo claramente. La idea de que el matrimonio satisface todas las necesidades sexuales, y que las personas casadas no tienen necesidad de masturbarse, ha sido destruida por la sociedad moderna. Las personas casadas, en general, terminan teniendo más sexo que las personas solteras. Y numerosos estudios muestran que estar soltero o recién divorciado a menudo predice un aumento tanto en la observación de pornografía como en la masturbación (principalmente en hombres). Pero, estar casado no es una “cura” para la masturbación. Históricamente, la masturbación por parte de personas casadas fue percibida como si le robara algo al matrimonio (aquí, se llama (“El secreto que arruina el gran sexo”), y a menudo se veía como una indicación de que algo andaba mal en la relación, especialmente si involucraba fantasías con personas que no eran nuestra pareja. O la esposa no le estaba dando a su marido lo que “necesitaba” o los deseos del marido estaban fuera de proporción para el matrimonio”.[4]

Y continúa:

“Se han promovido dos teorías principales sobre la relación entre la masturbación y el sexo en pareja. La teoría complementaria propone que las personas se masturban dentro de una relación con el fin de mejorar su sexo en pareja. Por lo tanto, la masturbación podría aumentar y mejorar el sexo en pareja. Por el contrario, el modelo compensatorio sugiere que las personas en las relaciones se masturban como un medio para sustituir los deseos sexuales (ya sea en cantidad, calidad o tipo) que no se cumplen dentro de la relación”.[5]

Y David J. Ley nos comenta:

“En un estudio recientemente publicado por Regnerus, Price y Gordon examinó este tema, con una muestra muy grande de estadounidenses (7648 hombres y 8090 mujeres). Se trató de una muestra no clínica, y se realizó mediante métodos de probabilidad, por lo que estos datos son la mejor estimación de cómo este problema se refleja en la población general, lo que nos permite generalizar estos resultados. El estudio controló rasgos como la edad y el género, que se correlacionan con la frecuencia masturbatoria, e incluyó un tercer factor importante y altamente revelador”, además, agregan la variante de qué tan satisfechos estaban los participantes con su frecuencia sexual, en lugar de simplemente con qué frecuencia tenían relaciones sexuales; este estudio considera por primera vez qué tan satisfecha/contenta está sexualmente una persona dentro de la relación, variable que en el pasado no se consideraba”.[6]

Y dice:

“Si se tienes relaciones sexuales dos veces por semana y estás contento con eso, las probabilidades que tengas menos deseo de masturbarte, que si tienes cuatro relaciones sexuales por semana. Las diferencias de género también surgieron en los resultados, las mujeres que estaban más contentas sexualmente con la cantidad de sexo en sus relaciones tenían más probabilidades de reportar masturbarse; las que no informaron haber tenido sexo en las últimas dos semanas revelaron haberse masturbado en una tasa de 21%, mientras que las que las que reportaron haber tenido sexo cuatro o más veces, reportan 33% de haberse masturbado”.[7]

Y qué con los hombres:

Fueron más fuertes.  Los hombres que estaban sexualmente descontentos informaron las tasas más altas de masturbación y mostraron una relación más fuerte entre la frecuencia del sexo en pareja y la masturbación. Los hombres sexualmente descontentos que no tuvieron relaciones sexuales informaron recientemente altas tasas de masturbación (79%), en comparación con solo 60% en hombres que habían tenido relaciones sexuales cuatro o más veces. Pero, el descontento sexual fue menos predictivo de la masturbación en las mujeres, mucho menos relacionado con la frecuencia sexual. Las mujeres que están sexualmente insatisfechas, pero tienen una vida sexual activa tienen más probabilidades de masturbarse, en comparación con las mujeres insatisfechas que no estaban teniendo mucho sexo. Curiosamente, los hombres sexualmente satisfechos que tuvieron relaciones sexuales una vez en las últimas dos semanas tenían más probabilidades de reportar haberse masturbado, mientras que los hombres sexualmente satisfechos que no informaron sexo tenían muchas menos probabilidades de haberse masturbado”[8].

“Los autores sugieren que las diferentes teorías que explican la masturbación y el matrimonio se ajustan a hombres y mujeres, con base en el tema de la satisfacción sexual. La masturbación de las mujeres sexualmente satisfechas se ajusta a un modelo complementario, lo que sugiere que la masturbación de estas mujeres funciona para mejorar el sexo en pareja, esencialmente “prepara el terreno”. Pero para los hombres, el modelo compensatorio se ajusta, pero solo para los hombres descontentos sexualmente insatisfechos. Si el hombre no está contento con la frecuencia del sexo en la relación, es más probable que se masturbe con más frecuencia cuando tiene relaciones sexuales menos frecuentes. Pero, si el hombre está sexualmente contento con la frecuencia del sexo, no se masturba más a menudo cuando tiene menos sexo. Curiosamente, las mujeres sexualmente descontentas se masturban con la misma frecuencia que los hombres sexualmente satisfechos”.[9]

Si analizamos la investigación veremos que las mujeres que ven pornografía están más satisfechas sexualmente y la ven de forma complementaria, mientras que el uso de los hombres refleja la insatisfacción sexual. Luego entonces, según la investigación, la mujer se masturba para complementar sus relaciones, el hombre porque está insatisfecho de sus relaciones.

Ahora, si hablamos de la masturbación, la femenina es una de las pocas prácticas sexuales sobre las que aún pesa un enorme tabú.

La psicoterapeuta Maribel Villegas nos dice: “La masturbación femenina es una práctica que a la mayoría de las mujeres les cuesta trabajo reconocer, pese a que casi todas la practican, se queda en el secretismo de la sexualidad femenina. Venimos a este mundo de forma natural y a través del sexo, sin embargo, nos cuesta hablar de sexo. La masturbación femenina es una de las pocas prácticas sexuales sobre las que aún pesa un enorme tabú. En los años 50 el famoso estudio sobre comportamientos sexuales del doctor Alfred Kinsey llegó a la conclusión de que el 62% de las mujeres se habían masturbado alguna vez en la vida, lo más probable es que hoy la cifra sea superior. La masturbación ocurre, pero cuando hablamos de ella lo hacemos con un lenguaje limitado, lo que hace que sea algo de lo que es difícil hablarEs cierto que cada vez es más habitual que las mujeres compartan su opinión sobre todo tipo de juguetes sexuales, cuyo fin último no es otro que el del onanismo (masturbarse), pero muy pocas hablan del acto en sí, algo que contrasta con lo extendida, aceptada y visible que resulta la masturbación masculina, sobre la que los hombres hablan sin apenas sonrojo, delante de casi todo tipo de audiencias. La masturbación femenina ni siquiera tiene un espacio en el lenguaje coloquialbasta ver cuántas formas hay de referirse a la masturbación masculina y cuantas a la femenina: “cuando me toco ahí” es la común expresión que podemos encontrar y es casi imposible oírla en boca de una mujer.”.[10]

Y continúa: “Se habla poco de la masturbación femenina, se valora más el enseñar a una mujer que uno de los  propósitos de su vida debe ser el matrimonio y sin embargo, no se les habla de relaciones sexuales y menos de la masturbación. El problema es que no se habla de ello abiertamente ni de padres a hijas ni entre mujeres adultas y cuando se hace la conversación es muy poco explícita: La discusión se centra en los juguetes sexuales y en si él (refiriéndose al hombre) me hizo llegar o no, como si un orgasmo fuera todo lo que ella puede lograr, uno y solo uno. No se habla de cómo masturbarse o de que la multiorgasmia es una facultad inherente a la sexualidad femenina. La masturbación ocurre, pero cuando hablamos de ella lo hacemos con un lenguaje limitado lo que hace que, aunque ya no sea un tabú, sea algo de lo que es difícil hablar. Muchas mujeres, por ejemplo, ocultan siempre su menstruación, que debería ser lo más normal del mundo. Esto tiene una consecuencia evidente: mientras los hombres siguen masturbándose cuando están en pareja, las mujeres dejan de hacerlo y, además, generalmente, no ven bien que sus parejas lo hagan. La mujer, al tener los genitales ocultos, no los explora desde la infancia y cuando trata de experimentar, se las regañaPor supuesto, el tabú en torno a la masturbación femenina es un fenómeno que viene de lejos, no en vano, es el último escollo de la represión histórica de la sexualidad femenina. “En las sociedades la sexualidad femenina ha sido siempre un tabú. En sociedades católicas, por ejemplo, las mujeres, a semejanza de la Virgen María, tenían que pasar de niña a madre sin conocer el sexo y el placer quedaba relegado”.[11]

Lo cierto es que hablar de masturbación es no sólo un tabú, es una charla de prejuicios y hasta de señalamientos por ambos sexos; aunque es una práctica natural y sana, eso no importa, las ideas prejuicios y mala educación permean el tema y lo hacen ser un tema complejo para la gente común.

También podemos decir que la masturbación ayuda a conocer tu cuerpo, de tal manera que, con ella, puedes guiar a tu pareja para que tengan una relación sexual más satisfactoria, y esto es en ambos sexos, si tú no conoces qué te gusta, cómo te gusta y con qué ritmo te gusta, ¿cómo puedes enseñar a tu pareja? De ahí que masturbarse puede ayudar a tu pareja a hacerlo mejor.

Les digo a mis alumnos de psicología clínica, debemos explorar nuestro cuerpo, así podemos guiar a la pareja, porque puedes esperar 23 horas que él o ella sepa cómo te gusta que te masturben y que lo encuentre en una hora de placer, o enseñarle una hora y que te dé 23 horas de placer, pero para esto, debes conocerte.

Otra cosa importante para ambos sexos es preguntarle a la pareja cómo le gusta que los masturben, algunos son tiernos y en forma suave, mientras otros son agresivos y fuertes, y otros más son exploratorios y a veces le dan al clavo, la realidad es que debemos tener en cuenta que explorarnos y enseñar a nuestras parejas cómo nos gusta, nos hará tener más placer.

Una cosa genial de los tabúes es que cuando se comienza a hablar de éstos, dejan de tener poder, por lo que te invito a hablar de la masturbación con normalidad, así como platicas qué comiste el día de hoy, eso hará más consciente a las personas y menos prejuiciosas, y si te encuentras con prejuiciosos, mejor aléjate, ellos o ellas no te llevarán a ningún buen camino.

Masturbarse ayuda a liberar hormonas de manera positiva, como las endorfinas, que son un analgésico natural que levanta el ánimo y reduce el distrés; la dopamina, una hormona asociada a la felicidad; y la oxitocina, que es conocida como la hormona del amor y la vinculación social, todas ayudan a relajarte, al placer y a conciliar el sueño.

Así que hoy es tiempo de dejar de pensar que masturbarte es malo, y comiences a tocarte, a explorarte, a saber que conocerte hará de tu vida una mejor vida, y a buscar siempre ser mejor, si no sabes cómo hacerlo, llámame puedo ayudarte a hacer ejercicios que te harán (sin miedo) ser mejor e el conocimiento de ti y tu cuerpo, pero llámame, no busques a psicoterapeutas baratos que están llenos de prejuicios, tu salud mental es lo mejor en lo que puedes invertir.

Por lo demás amigos míos les dejo un abrazo enorme, sanador, muy nuestro, búsquenme en las redes sociales, soy Marco Antonio Meza Flores en todas, en Facebook, mi foto de perfil es Buda, Jesús y Krisna en un puente, y la foto de atrás tienen un letrero de advertencia divertido, en Instagram y TikTok es una camisa blanca bien linda y en Twitter es una foto mía con una camisa de Canah, de color azul o en www.marcoamezaflores.com, ahí está el blog “pregúntale a Marco”, en donde pongo las fuentes de dónde saqué la información de mis temas, o en mi correo electrónico reverendo_czy@hotmail.com, y si son muy buenos para leer, tengo mi columna “camina conmigo” en www.primeravueltanoticias.com, en la sección de colaboradores.

Y recuerda… mi voz irá contigo. Un abrazo cósmico.


[1] https://mibebeyyo.elmundo.es/pediatria/dr-luis-gonzalez-trapote/masturbacion-infantil-2701

[2] Ídem.

[3] https://psicologiaya.com/blog/la-masturbacion-es-mala-para-tilo-que-dice-la-ciencia/

[4] https://www.psychologytoday.com/es/blog/masturbacion-y-matrimonio

[5] Ídem.

[6] Ídem.

[7] Ídem.

[8] https://www.psychologytoday.com/es/blog/masturbacion-y-matrimonio

[9] Ïdem.

[10] https://rpp.pe/vital/expertos/la-masturbacion-el-gran-tabu-de-la-sexualidad-femenina-noticia-1142325

[11] Ídem.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *