La injusticia de la justicia

Hola que tal amados amigos y amigas, los saluda su amigo Marco Antonio Meza Flores, aquí en ¿Qué es ser feliz? Este podcast lo pensé cuando vi una miniserie de Netflix: “Duda razonable historia de dos secuestros” y la segunda es un documental llamado: “Las tres muertes de Marisela Escobedo” y después vi el documental “Tempestad” que lo pueden ver en Cinépolis Clik. Y se llama, la injusticia de la justicia. Comencemos:

Les platico que la miniserie “Duda razonable” llevada por el documentalista Roberto Hernández, la vi por curiosidad, mis hijos y un servidor tenemos la costumbre de encerrarnos a ver series, y les dije que onda vemos esta miniserie, y dijeron ¡va! Todo comienza en un pueblo de Tabasco, en donde un joven va a trabajar y en eso una camioneta lo choca, éste se baja muy molesto con unas pinzas y desde la camioneta le disparan en la mano, corre y la camioneta lo persigue.

Tres doritos después lo agarran a él y a otros dos y los acusan de intento de secuestro, cosa que es mentira, sin embargo, ellos son acusados de eso, después agarran a otro individuo y también lo acusan de lo mismo, los torturan y no les sacan nada.

Después de la tortura ejercida por los policías, y que ellos no dejan de decir que no se conocen y que no intentaron secuestrar a nadie, y debido a la falta de pruebas, los dejan libres, ah, pero qué creen, otra vez los apresan por secuestro de la hermana del que presume intentaron secuestrar, aunque en esta ronda, uno de ellos es liberado porque se supone él no participó en el secuestro de la hermana.

Pasan los días, meses y hasta años y entonces por faltas de pruebas los tienen que liberar pues resulta que la secuestrada no sabe quiénes son ellos y las pruebas que ellos, los fiscales ponen, son manipulas y otra vez libres.

Sin embargo, ya con la carta de libertad los vuelven a apresar por “tentativa de secuestro”, ¡oh, el tipo volvió a hacer de las suyas! Y es que liberar a un secuestrador es problema político, atacan a su abogado y a todo su equipo, les da miedo, pero siguen.

Después de todas las pruebas, en donde se demuestra su inocencia, cambian a una juez, y se siente tensa la situación en el tribunal, les dan de condena algunos años y eso cuenta desde que fueron apresados, o sea les quedaban días para salir, cuando llegan su orden de “liberación”, les dicen que la fiscalía puso un amparo y les darán cincuenta años de cárcel.

Hoy día siguen presos por un delito que no cometieron y aquí vemos la injusticia de la justicia.

Después me senté a ver el documental “Las tres muertes de Marisela Escobedo”, dirigido por Carlos Pérez Osorio y fue algo desgarrador, impotente, doloroso lo que relata el documental; la primera muerte se da por el asesinado de su hija por su yerno; la segunda por el veredicto de los jueces de liberación del asesino a pesar de que éste dijo haberla matado, dónde estaba el cuerpo y cómo la mató; y la tercera muerte es la de Marisela con un disparo en la cabeza en Ciudad Juárez, todo esto coludido por la policía y el crimen organizado.

En este documental me hirvió la sangre, me sentí impotente, hasta dije, “vamos de este país”, no puede ser que después de que el asesino haya dicho que sí la mató, salga libre como si nada, qué onda con la justicia, se le olvidó su papel, la injusticia de la supuesta justicia lástima a los más débiles.

El caso de Marisela Escobedo esta callado, nadie dice nada, las “autoridades” no hacen nada y el crimen organizado sigue ganando terreno.

El último documental llamado “Tempestad”, dirigido por Tatiana Hueso, nos relata dos casos, dos mujeres torturadas por el estado y el crimen organizado: 1) La historia de Miriam que estuvo en la cárcel de Matamoros siendo inocente y; 2) La historia de Adela que pierde a su hija posiblemente por trata de personas, ambas coludidas por las autoridades que se suponen deben protegernos y el crimen organizado.

Mirian Carvajal Yescas, Trabajadora en el aeropuerto de Cancún en el área de migración, de repente le dicen que tiene que ir a Ciudad de México, y cuando llega ve muchas patrullas rodeando el avión, la detienen, llegó a la cárcel como “pagadora”, es decir, alguien que tiene que pagar los delitos de otros, sin embargo, ella era inocente, como muchos presos en las cárceles de México, es acusada de delincuencia organizada y tráfico de personas, ella no pudo avisar a nadie, dejando a su hijo pequeño en casa, lo interesante es que Miriam jamás sale en la película, creo que hasta el final porque sale una persona flotando viva en un Cenote y con una pierna mutilada, cosa que Miriam le confiesa a otra presa.

Ella relata que al llegar a la cárcel de Matamoros los que la dirigen son del cártel, es decir, del crimen organizado y les piden a los nuevos internos, cinco mil dólares para que puedan vivir, cuando los pagan, deben seguir dando una cuota cada semana de quinientos dólares para su protección, es decir, pagaban porque los que las amenazaban, las dejaran vivir. Miriam dice que son como ciento sesenta celdas y haciendo números son un millón seiscientos mil pesos a la semana, si le sale al crimen organizado.

Mientras que la historia de Adela nos dice que ella es payasa en un circo, y toda su familia es circense. En el documental ella sí se ve, y toda su familia, tiene tres hijos, una de ellas desaparece a los veinte años de edad; ella, era estudiante de psicología, salió a la universidad y jamás regresó, les dijeron que estaba secuestrada, pero las autoridades le mienten y ella comienza su propia investigación hasta saber que su hija está en trata de personas, dónde, los secuestradores son hijos de judiciales y eso hace que la investigación no se dé.

Ella relata cómo fue la vida de sus hijas, y cómo las entrenaba para ser parte del circo, pero Rubí no quería ser lo mismo y prefiere ser psicóloga, ella la apoya, pero en ese proceso la pierde, y eso es algo que todavía no se perdona.

Diez años después Adela espera a su hija, vive oculta amenazada de muerte.

Lo más triste es que todas las historias nos dicen que en México no hay impunidad, es decir, no hay sanción ante las conductas irregulares de responsabilidad penal, civil, administrativa o de derechos humanos. Esto ocurre cuando los que hacen algo malo escapan de toda investigación, detención, proceso, sanciones adecuadas, e incluso de indemnizar el daño causado a sus víctimas.[1]

La impunidad es un problema que incide en fenómenos sociales como la justicia, la corrupción, la seguridad, el respeto a los derechos humanos, la construcción de un Estado de Derecho y en nuestras vidas diarias.[2]

Otro caso de impunidad es el de Acteal, la escritora Mónica Uribe dice: “El caso Acteal es la muestra fehaciente de que neoliberalismo −con la clase política que lo promueve, que se caracteriza por una total carencia de humanismo−, ha campeado en la visión política del gobierno mexicano de 1995 hasta la fecha”.[3]

El caso Acteal comienza el 24 de mayo de 1997, en el Municipio de Chenalhó, Chiapas, donde se presentan varios homicidios, desapariciones de personas, daños y robos a casa habitación, entonces miles de personas abandonan sus comunidades, por miedo a ser agredidos. El 18 de noviembre de 1997 la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) van a las comunidades de Yabteclum y Polhó, ambas en Municipio de Chenalhó. Donde la situación era tensa, según un habitante de ahí.[4]

La historia cuenta que “las Abejas” grupo de organización pacífica estaban orando en una ermita del poblado Acteal, municipio de San Pedro Chenalhó, Chiapas y son baleados por sesenta paramilitares vestidos de negro, dejando un saldo de cuarenta y cinco personas muertes, todos indígenas Tzotziles, diez y ocho mujeres, cuatro de ellas embarazadas, dieseis niñas, cuatro niños y diecisiete hombres, veintiséis lesionados graves. Doce de ellos murieron por golpes o heridas punzocortantes, los muertos por herida de bala fueron por la espalda. Todos eran por proyectiles expansivos.

Otro caso de impunidad. Lo mismos pasa con los cuarenta y tres estudiantes normalistas de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, en el municipio de Tixtla, Guerrero desaparecido entre veinte seis y veintisiete de septiembre 2014, en Iguala Guerrero, por el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Y si nos ponemos a investigar cada caso nos llevaremos una cubetada de agua fría, porque en todos hay impunidad, hay ventaja, hay poder político, existe crimen organizado y muchas cosas, donde pagan los que menos tienen, y los poderosos quedan libres de sospecha, al menos en el papel, porque en la realidad son ellos y ellas las que son los perversos de la historia.

Ahora, no quiero que se piense que tener dinero es tener el mal, el dinero es un ente que no es malo ni bueno, son las personas que lo usan para hacer maldad o bondad, el dinero jamás será malo, son aquellos y aquellas que lo usan para hacer maldad. Personas ruines que quieren que estés mal y que se van a victimizar por ello, sin embargo, sus actos son merecedores de todo lo que construyen y que muchas veces es maldad.

Ya basta de callar las cosas, basta de no señalar la falta de derechos humanos, la violencia, el robo, y de más cosas, no podemos seguir así, el país debe cambiar, y cómo lo hará, cuando nosotros y nosotras cambiemos nuestras actitudes, cuando comencemos a barrer nuestro ser interno y demos ejemplo de ser mejores personas, ya basta de que la justicia sea injusta y que todos y todas nos hagamos los ciegos… ¡basta!

Por lo demás amigos míos les dejo un abrazo enorme, sanador, muy nuestro, búsquenme en las redes sociales, soy Marco Antonio Meza Flores en todas, en Facebook, mi foto de perfil es Buda, Jesús y Krisna en un puente, y la foto de atrás tienen un letrero de advertencia divertido, en Twitter es una foto de mí con una camisa de Canah, de color azul en Tik Tok es @marcoantoniomezaflores1, pueden oírme en Spotyfi, Anchor, Itunes y otras 10 plataformas más en mi podcast ¿Qué es ser feliz? También en Instagram con mi nombre o en www.marcoamezaflores.com, ahí está el blog “pregúntale a Marco”, en mi correo electrónico reverendo_czy@hotmail.com, y si son muy buenos para leer, tengo mi columna “camina conmigo” en www.primeravueltanoticias.com, en la sección de opinión.

Y recuerda… mi voz irá contigo. Un abrazo cósmico.


[1] https://impunidata.org/

[2] Idem

[3] https://www.cndh.org.mx/noticia/matanza-de-acteal-chiapas

[4] Idem.

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