Dejar el nido

Hola que tal amados amigos y amigas, los saluda su amigo Marco Antonio Meza Flores, aquí en ¿Qué es ser feliz? Me pidieron que hablara de un tema interesante, y el pedido viene desde la ciudad de Monterrey, y habla de “dejar el nido”, así que agarren sus asientos y comencemos.

Una de las cosas que me critican muchos y muchas en las redes sociales es que digo que una persona no es independiente cuando vive con sus padres, no importa si tiene 18 años, que es la edad que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dice que es mayor de edad, o tener 40 años, porque si vives con tus padres, entonces eres dependiente de ellos, te guste o no, y aunque digan “es que yo mantengo la casa de ellos”, siempre les digo y ¿puedes tener sexo en el comedor sin problema alguno? ¿Puedes hacer lo que te venga en gana en esa casa? Las respuestas siempre son ¡NO! Y entonces es obvio que no eres ni independiente y, sobre todo, no tienes reglas establecidas, si vives en casa de tus papás, no eres independiente, por ende, sigues en el nido y no te has convertido en un adulto.

¿Qué es dejar nido?

Dejar el nido es complicado para muchas de las personas, porque es hacerte independiente. El mamífero más complejo es el ser humano, porque le encanta no ser independiente, porque el miedo es cabrón, aunque muchos digan que no es verdad.

Aunque he leído que “dejar el nido no me hace independiente”, también me he reído de esta tontería, porque al estar viviendo solo o sola, me hace poner mis reglas en mí casa o departamento y eso me hace independiente, les guste o no al mundo, pero debo dejar claro que cuando quiero “dejar el nido”, también me implica dejar de recibir “mesada” de los padres, porque si sigues recibiendo dinero de ellos para pagar la renta de tu nueva casa o los servicios, u otra cosa, en realidad no estás siendo independiente, sólo te cambiaste de lugar de vivienda.

Dejar el nido es aceptar que quieres crecer a pesar de saber que tú llevarás los gastos de tu nueva casa, y aunque hayas llevado los de la casa de tus padres, no es lo mismo, porque dejar el nido es enfrentarte a una realidad que, a pesar de esconder, es real (valga la redundancia), porque dejar el nido es crecer y hacerte responsable de todo aquello que no quieres hacer.

Según el INEGI entre 2000 y 2010, la cifra de solteros entre 30 y 44 años, económicamente activos viviendo en casa de sus padres aumentó 68.8 por ciento. Mientras que la última Encuesta Nacional de Juventud indica que sólo 5.6 % de los menores de 29 años ha logrado la independencia, y por tanto viven solos. Una encuesta realizada por PNC Financial señala que en tan sólo unos años se complicó aún más el panorama para la generación Millennial, pues 58% de los jóvenes de 20 a 29 años con estudios universitarios, considera que aún está lejos en términos de éxito financiero, lo cual significó un aumento de 26% respecto a 2011. Una de las cosas que falta es tener un buen empleo que ayude a solventar esas obligaciones.[1]

Una de las cosas que me pareció interesante es que la elección de dejar el nido raramente es libre. De acuerdo con el Instituto Mexicano de la Juventud (IMJuve) el 32.8% de los encuestados lo hace para formar una familia, mientras que el 23.6% lo hace para alcanzar independencia. Es decir, muchos de los que “dejan el nido”, posiblemente estén embarazados y eso les obliga a tener que salir de casa, pues la circunstancia a tener que volar, a fuerza, del nido no es por decisión propia, sino por obligación.

Y es que seamos realistas, no hay nada como vivir bajo el cuidado de los padres, porque nos ayuda mucho en el ámbito financiero, no se paga renta, luz, agua, internet, gas, etcétera; aunque se coopere, no es lo mismo dar una fracción de mi dinero a tener que llevar los gastos de una casa uno solo. Además, aquellos que le temen a la soledad, saben que cuando lleguen a casa habrá alguien que los reciba, o por lo menos habrá alguien en algún momento del día que esté ahí, cosa que no pasaría si vivimos solos; añádele a esto, que cuando estamos en casa de los padres, muchas veces la madre nos hace de comer, nos lava, nos plancha, etcétera, actividades que me quitan un peso de encima y me ahorran tiempo. Vivir en casa de los padres es genial, aunque con esto, no pueda ser del todo libre.

Y es que cuando comienzan las exigencias de los padres a ser mejores estudiantes, llegar temprano a casa, “este no es hotel” dicen algunos padres, “debes ayudar en los quehaceres de la casa” repiten otros tantos, es cuando el adolescente o joven dice “debo salir de este lugar”, pues llega la idea que, saliendo de ahí, seremos libres ¡cosa más absurda! ¡No serán más libres! ¡Sí! Más independientes, pues la libertad comprende de etapas y sobre todo de madurez y disciplina, la independencia no hace eso, digo, ayuda para llegar a la libertad, pero en sí misma la independencia jamás te hará libre.

Salir del nido puede ser una idea aterradora, sin embargo, es la mejor idea que puedes tener, pues siempre podrás volver a él, y, entenderás, que aún que uno se vaya, siempre habrá alguien al final de camino que nos estará esperando, ya sea uno mismo, o que los padres lo estén.

Una de las realidades que muy pocos ven es que salir del nido hará que te vuelvas más autónomo tanto en las decisiones que tomas, como en las acciones que haces (valga la redundancia), esto, se da porque nadie puede controlarte, tú eres ahora tu propio jefe y también eres aquel que recibirá directamente las consecuencias de los actos o decisiones que tomaste.

Otra cosa interesante de dejar el nido es que un muchos de los casos los hijos que deciden dejar la casa de los padres mejoran sus relaciones con ellos, pues al no estar ahí, valoran más el tiempo que pasan con ellos y ese tiempo lo viven con calidad, haciendo de esto, conversaciones más profundas, ya no comerás con ellos porque es la rutina del horario, sino que lo harás por gusto y por el deseo de la convivencia

¿Cuáles serían los pros de salir del nido?

Creo que el más importante es la independencia, pues al ser tu casa, entonces también son tus reglas y nadie te dirá qué hacer, cuándo hacerlo y cómo hacerlo, recuerda que la independencia te llevará a la libertad. Otra cosa es que tendrás tu propio espacio, aunque algunos creen que vivir con los padres y tener “su propio cuarto”, les deja tener “su propio espacio”, eso no es verdad, pues al ser casa de tus padres, ellos te prestan un cuarto que tu crees es tuyo, pero no, les pertenece a ellos, pues estás en su casa, su casa sus reglas, jamás lo olvides. Sin embargo, cuando ya tienes tu propio “depa”, ya puedes poner tus propias reglas, entonces ya puedes ahora si contar con tu propio espacio, es tuyo, nadie puede mandar sobre él. Otra de las cosas importantes es que te vas a concentrar más en tener mejores ingresos, pues a mejor ingreso, menos carga financiera.

¿Y lo contras?

La primera es que ahora llegarán más responsabilidades, desde pagar una renta y todos los servicios, hasta controlar tus gastos para que no estés batallando por la falta de dinero. Aunque se escuche (o lea, depende el caso) salir del nido es en algún momento, extrañar la comida de la casa de los padres, pues la sazón de la madre o del padre siempre son geniales y más cuando llegas cansado y te hicieron tu comida favorita. Debes aprende a ahorrar, porque ahora debes pagar tú las cuentas de tu nueva vida.

Es bueno conocer algunas medidas que debemos tener al salir del nido[2]:

1. Identificar tus ingresos: No es tan simple como se dice o se lee, muchos de los jóvenes desconocen cuáles son sus ingresos reales, o después de impuestos y deducciones, por ende, sus medidas de administración son débiles, pues no saben qué son los ingresos fijos y cuáles son fluctuantes, por lo que, se hacen bolas y comenten un sinfín de errores que los hacen gastar más de lo que deben.

2. Crea un fondo de emergencia: Cuando se vive con los padres, no ves aquellos gastos que sin querer existen, una fuga de agua y hay que llamar al plomero; hay que comprar una nueva licuadora, la vieja no sirve; las llantas del carro están lisas, hay que cambiarlas; etcétera, crear una cuenta de ahorros para “gastos imprevistos” debe ser uno de los pasos importantes para salir del nido.

3. Que la renta no coma tus ingresos: No rentes aquello que no puedes pagar. Es algo que muchos jóvenes no ven o no entienden, porque quieren vivir de lujos que no pueden pagar… todavía. Ser realistas con este pago, te va a quitar dolores de cabeza geniales.

4. Calcula los nuevos gastos: Comenzar una nueva vida, fuera del nido, nos traerá gastos nuevos, como pagar renta y depósito, mudanza, transporte, comidas fuera de casa, comprar cama, TV, pagar nuevo cable, etcétera, gastos que posiblemente no tenías en cuenta, pero que existen y se van a dar, piensa, analiza y has cuentas.

5. Evita sobre-endeudarte: No gastes en aquello que no necesitas, aprende a ver las necesidades primarias y ponerlas como gastos de mes, si haces lo contrario terminarás endeudado y lleno de dolores de cabeza.

¿Cuál es la mejor edad para salir de casa?

Según datos de DadaRomm.com, el 34% de sus usuarios tenían entre 18 y 23 años al buscar su primer departamento; 39% tenía entre 24 y 28; y 26% tenía más de 28 años.[3] Sin embargo, no existe una “edad idónea”, es la persona la que decide cuándo, cómo y por qué dejar el nido; lo que sí puedo señalar es que independizarte debe llevar de la mano la capacidad económica, intelectual y sobre todo las ganas de hacerlo.

Salir del nido jamás será fácil, pero sí será una buena idea y sobre todo una experiencia que te hará crecer al 100%, pues aprenderás a volar con las alas que ese nido te dio, así que si ya puedes hacerlo ¿qué esperas para dar el paso?

Por lo demás amigos míos les dejo un abrazo enorme, sanador, muy nuestro, búsquenme en las redes sociales, soy Marco Antonio Meza Flores en todas, en Facebook, mi foto de perfil es Buda, Jesús y Krisna en un puente, y la foto de atrás tienen un letrero de advertencia divertido, en Instagram y en Twitter es una foto de mí con una camisa de Canah, de color azul o en www.marcoamezaflores.com, ahí está el blog “pregúntale a Marco”, en mi correo electrónico reverendo_czy@hotmail.com, y si son muy buenos para leer, tengo mi columna “camina conmigo” en www.primeravueltanoticias.com, en la sección de opinión.

Y recuerda… mi voz irá contigo. Un abrazo cósmico.


[1] https://www.elfinanciero.com.mx/mis-finanzas/como-dejar-el-nido-sin-vaciar-las-arcas/

[2] Estas ideas las tomé de https://www.elfinanciero.com.mx/mis-finanzas/como-dejar-el-nido-sin-vaciar-las-arcas/

[3] https://www.dineroenimagen.com/management/5-beneficios-inesperados-de-salirte-de-casa-de-tus-papas/95383

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