Seamos realistas, pidamos lo imposible

Hola que tal amados amigos y amigas, los saluda su amigo Marco Antonio Meza Flores, aquí en ¿Qué es ser feliz? Este podcast está dedicado a todos y todas mis amigos y amigas colombianos y a todos aquellos que han luchado por las injusticias en sus países. Hoy hablaremos de una frase del filósofo Herbert Marcuse que define la primavera francesa de 1968, en particular las manifestaciones estudiantiles de mayo de aquel año. Comencemos.

“Seamos realistas, pidamos lo imposible”, una frase que ha retumbado en mis oídos desde los 20 años, cuando llegué al Seminario Teológico Presbiteriano de México, una frase que le encontré sentido gracias a muchos de mis guías, y a las marchas en las que participé con gusto por un mal gobierno.

Paso también el 2 de octubre en México, en donde los estudiantes decían algo parecido “Pidamos lo imposible”, y por qué, porque lo posible se los pueden dar, porque el gobierno con tal de callar a los que protestan usan artimañas ventajosas y gente armada e infiltrados para poder decir que los que marchan de manera pacífica hacen desmanes, no me platicaron he estado ahí, con la UNAM, con los de Texcoco, con los LGTB, a mí no me pueden platicar, yo he estado y he vivido la violencia del gobierno.

No podemos olvidar “el cacerolazo” en Chile y que empezó con los estudiantes, pero han sido las feministas la que han mantenido la lucha porque es cierto “la lucha sigue y sigue”. Y es que, como decía en uno de los muros de Nanterre fue “No puede volver a dormir tranquilo, aquel que una vez abrió los ojos”.[1]

Hoy 2021, con la pandemia, el pueblo colombiano está sufriendo, las protestas comienzan el 28 de abril 2021, todo estaba organizado, no revueltas, sólo marchar y protestar, el sindicato de trabajadores, movimiento estudiantil y organizaciones de la sociedad civil, estas marchas se dan por el incremento de diferentes impuestos anunciados por el gobierno, y yo digo ¡qué poco padre (porque hay que dejar la misoginia y comenzar con la equidad)! ¡O sea! En plena pandemia, sin trabajo, sin dinero, se les ocurre a estos cabrones subir los impuestos, yo pensé que eso sólo pasaba en México.[2]

Y aunque el presidente Iván Duque eventualmente retiró la propuesta, la desconexión entre gobierno y pueblo ya estaba manifiesta, no sólo por la propuesta de reforma, sino por el abuso de la policía de Colombia sobre la ciudadanía.

Como siempre, los beneficiados serían los ricos y los jodidos los pobres, pues se estima que al menos 3.6 millones de personas en Colombia han caído en pobreza debido al Covid-19 en el último año.[3]

En un país donde el sector informal alcanza más de la mitad de la fuerza laboral, y la mayoría de los y trabajadores no cuentan con ingresos estables, acceso asegurado a seguridad social y otros derechos laborales, incrementar los impuestos al consumo diario ¡claro que castra a cualquiera!

Las protestas en Colombia han arrojado un saldo de decenas de ciudadanos muertos, la militarización del espacio público y cortes y bloqueos de internet en ciudades como Cali. Hasta la fecha se han reportado que más de 30 civiles y un oficial de policía han sido asesinados, miles han sido agredidos y cientos de ciudadanos han desaparecido.[4]

Y así pasa siempre con gobiernos que han abandonado al pueblo por sus bolsillos, que no quieren protestas, mucho menos que el pueblo hable o abra los ojos, los callan a punta de bala o de desaparición ¿cómo diablos no iban a gritar?

Luego Duque sale que se abrieron 65 investigaciones por abuso policial… ¡¿0 sea, apenas?! Y sé que algunos pueden decir (sobre todo de derecha), pero Marco, se abrieron las investigaciones, y la respuesta mía sería, ¿Por qué esperar tanto si desde el primer día los han agredido? El miércoles 12 de mayo cumplieron dos semanas de lucha, y apenas hoy se abren investigaciones, y no quieren a un pueblo indignado.[5], [6]

Temblores, uan ONG colombiana que sigue los casos de abuso policial, dicen que ha habido más de 1800 casos de violencia por parte de la policía desde que comenzaron las marchas el 28 de abril, junto con casos de policías que lanzaron gases lacrimógenos y balas de goma contra los manifestantes y que se pueden ver en redes sociales.[7]

De igual manera, la policía ha sido blanco de grupos de agitadores violentos. Desde el inicio de las protestas 25 comisarias han sido atacadas según la Defensoría del Pueblo de Colombia, pero ¿qué querían? No estoy diciendo que eso está bien, pero la gente está hasta el padre de que haya tanta injusticia, no sólo social, sino económica, y hasta espiritual si lo que quieres ver, injusticia justificada con leyes que pusieron los que tienen el poder para tener más poder. Entonces cuando el pueblo se alza “si hay violencia”.

Por eso “seamos realistas, pidamos lo imposible”, porque lo posible lo podrán dar como el gobierno de Roma, “Pan y circo”, así tenemos entretenido al pueblo y ciego, un pueblo que no se queja es un pueblo domado, un pueblo que no se levanta en protesta por la injusticia, es un pueblo muerto, y aquellos que se quedan en estado neutral cuando ven la injustica, escogen el lado del opresor, como diría Desmond Tutu.

Leía los tres posibles escenarios en cuanto a las protestas.[8]

1. Negocian algo, en el fondo todo sigue igual y las protestas se terminan desgastando: Dicen que es el escenario más probable. Sandra Borda Politóloga, analista y columnista dice: “Cuando usted no tiene tejido social, cuando usted tiene partes tan estructuralmente diferentes que no confían entre sí y que nunca se han sentado a dialogar, lo mejor que usted puede sacar de una negociación es una solución temporal”. Después dice: “Existen “pañitos de agua tibia”, o soluciones temporales. Por ejemplo: Bajarles el costo a peajes y regularizar tarifas de contratación para camioneros; crear incentivos para el ingreso a la universidad privada; lanzar subsidios a microempresas y campesinos; promover mecanismo de transparencia para investigar abusos policiales”.

2. No logran consensos y se profundiza la violencia: Este es peor que el anterior pues Colombia entraría en una espiral más violenta que la actual en la que el abuso de autoridad de las fuerzas públicas se conjuga con pequeños ejércitos civiles que luchan por sus intereses ante un Estado ausente. En Cali, la resistencia ya se ha convertido en una forma de vida: Organizan el abastecimiento, tienen articulación con pandillas, son apoyados por población local y deciden quién pasa o no por tal calle. Los expertos coinciden que para evitar esto hay que hacer políticas creíbles y creativas.

3. Negocian lo fundamental y baja la tensión: El menos probable, y es el más positivo para el país; uno en el que los diferentes sectores logran llegar a consensos sobre lo fundamental, generando confianza entre la población y la violencia pasa a ser cuestión del pasado. Enzo Álvarez, líder social, que conoce las demandas de los manifestantes, explica: “Para que se detenga de verdad la violencia tendría que haber un diálogo abierto en los lugares más afectados por la crisis y por la violencia policial”. Y continúa: “El gobierno tendría que pedir perdón, sacar a las fuerzas armadas de las calles y ofrecer programas de inclusión social, sobre todo en el tema de educación (…) Así creo que la gente le bajaría un poco a la rabia desatada que tienen porque les mataron al vecino o al amigo”.

Por eso mi clamor “seamos realistas, pidamos lo imposible”, porque tengo fe en que alguien se levante y lo pueda gritar, lo pueda sentir y haga que los y las demás los vivan, en una América Latina tan dañada, tan devastada, tan violada, debemos gritar con toda la voz hasta quedar afónicos, “seamos realistas, pidamos lo imposible”, porque el grito se vuelve acción, porque secuestra la atención por un momento, pero unidos, el grito a la acción mueve masas y corazones.

¿Qué esperamos? ¿A que vengan por nosotros? Jura que vendrán, “seamos realistas, pidamos lo imposible”, o mejor aún “seamos soñadores, hagamos lo posible”, hagámoslo, hoy, aquí y ahora, y sigamos luchando.

Por lo demás amigos míos les dejo un abrazo enorme, sanador, muy nuestro, búsquenme en las redes sociales (contando Tik Tok), soy Marco Antonio Meza Flores en todas, en Facebook, mi foto de perfil es Buda, Jesús y Krisna en un puente, y la foto de atrás tienen un letrero de advertencia divertido, en Instagram y en Twitter es una foto de mí con una camisa de Canah, de color azul o en www.marcoamezaflores.com, ahí está el blog “pregúntale a Marco”, en mi correo electrónico reverendo_czy@hotmail.com, y si son muy buenos para leer, tengo mi columna “camina conmigo” en www.primeravueltanoticias.com, en la sección de opinión.

Y recuerda… mi voz irá contigo. Un abrazo cósmico.


[1] https://opinion.cooperativa.cl/opinion/politica/seamos-realistas-pidamos-lo-imposible/2019-11-10/092906.html

[2] https://theconversation.com/que-esta-pasando-en-colombia-160482

[3] Idem.

[4] Idem.

[5] https://cnnespanol.cnn.com/2021/05/13/protestas-en-colombia-hoy-minuto-a-minuto-de-la-crisis/

[6] https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-57066928

[7] https://cnnespanol.cnn.com/2021/05/13/protestas-en-colombia-hoy-minuto-a-minuto-de-la-crisis/

[8] https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-57066928

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