LA ZONA DE CONFORT

Hola que tal amados amigos y amigas, los saluda su amigo Marco Antonio Meza Flores, aquí en ¿Qué es ser feliz? Hablemos hoy de la zona de Confort. Comencemos.

La gente tiene la mala costumbre de repetir las cosas como loritos, sin pararse a investigar qué es cada cosa, por ejemplo, dicen “me enamoró el corazón”, eso no es posible, porque el corazón no se enamora, el corazón ama y le lleva un proceso de aproximadamente entre un año y medio y tres años (pueden leer esto en mi libro “El amor es una mierda) de venta en Amazon, Mercado libre o Canah “Un lugar de esperanza”; otra cosa que dicen “los tontos no entienden los sarcasmos y se molestan cuando alguien les dice algo”, y es claro que se deben molestar, porque el “sarcástico”, era aquella persona que lastimaba a los demás rasgando o hiriendo la piel de ahí, de ahí el prefijo sarx que en griego es “piel o carne” y el sufijo amos que da la idea de un golpe o algo abrupto. Entonces un sarcasmo tiene como finalidad lastimar al otro, y no reírse de alguna situación X, la ironía es la que hace eso, pero ser irónico es un arte inteligente que pocos dominan. Podría citar un sinfín de cosas que la gente no investiga, pero sí repite como periquito.

Hace algunas semanas atrás hablamos con alguien sobre la “Zona de confort” ¿qué es la zona de confort? Es un lugar en el que me gusta estar, y, quiero decirles que eso es completamente subjetivo ¿por qué? Porque no depende de mí o él, o de ella, la zona de confort de los demás, sino que depende 100% de lo que yo vivo, hago y creo, es decir, la zona de confort depende completamente de mí, es mía y yo decido dónde, cuándo y qué es.

Me gusta como lo dice Odin Dupeyron en Tedx Tijuana en su minuto 7’43 y dice: “Confort quiere decir, estar cómodo, estar bien, a gusto, tranquilo. Tus sueños están fuera de la zona de confort, es como decir que tus sueños están en lo incomodo, lo terrible, lo intranquilo”.

En “Es de noche y ya llegué” Odin es invitado de Rene Franco[1] y dice en el minuto 6’44 “Sé el número uno, sé el número uno, ¿tengo que ser el número uno? Hay que pararse a decir, ¿si yo soy un cuatro hay mucho pedo, si yo soy un cuatro… hay bronca? Si soy un cuatro, yo en un cuatro estoy bien, mira. que pasen los unos a partirse la madre yo aquí me quedo en el cuatro, en mi casita”.

De eso se trata la zona de confort, de estar cómodo, aunque para otros u otras no sea cómodo tu estar.

Y es que, seamos realistas, ¿a quién no le gusta sentirse bien, sentir que todo sale de maravilla y sale como a ti te gusta, como tú quieres? Y todavía en esas cosas te pueden pagar, eso es éxito, estar en el lugar que a ti te gusta, les plazca o no a los demás.

Pero vivimos en un mundo en donde, así como dice Odin queremos ser el número uno, queremos llegar a la cima, pero de un brinco. Alejandro Lora, cantante del Tri escribió una canción llamada “Difícil” y dice:

La vida es como un juego de ajedrez, Todos le quieren hacer jaque al rey, Pero es difícil, difícil la primera vez.

Estando arriba se ve muy fácil, pero la neta, no cualquiera la hace, porque es difícil, difícil poderla hacer.

Si quieres llegar a la mesa puesta, nadie te la va a poner, lo que no hagas por ti mismo, nunca nadie lo va a hacer.

El chiste no es llegar hasta arriba, si no quedar ahí toda vida, pero es difícil, difícil poder llegar.

El hambre es gruesa y no perdona, raza o nacionalidad, coge parejo sin importarle, color sexo o edad.

Quieres quedar muy bien con tu chava, pero no tienes pa’ comprarle nada, y ella es difícil, difícil de complacer.

Ella es difícil, difícil de convencer, la veo difícil, difícil que la puedas hacer.

La realidad es que querer ser el número uno es disciplinarse, es querer pagar el precio de llegar, es ser y estar, pero muchos quieren el camino fácil y rápido y eso no va a pasar.

Y es que eso de la zona de confort es muy nuestro, es particularmente mío y tuyo, no le pertenece a nadie que esté a tu alrededor, cada uno sabe a dónde quiere llegar, aunque muchos en el proceso se cansan, se fatigan, se dejan caer, y muchos claudican, porque los sueños son difíciles, pero no imposibles, de ahí que cuando uno llega a un sueño y se deja caer en el sofá del descanso otros u otras le digan “Sal de tu zona de confort”, pero ¿por qué diablos tendría que salir de una zona a la que me costó llegar? ¿Por qué?

Algunos dicen que en la psicología la zona de confort se refiere a un estado mental donde se utiliza conductas de evitación del miedo y la ansiedad en su vida diaria, así usan un comportamiento de rutina y no asumen ningún riego, como ir en “piloto automático”. Es un espacio confortable. Un lugar en donde estamos seguros, a gusto, algo que está en nuestro control.

Y yo me pregunto ¿por qué debería ser un problema eso? ¿Qué acaso no es genial sentirse de manera confortable? La mayoría de la gente no quiere eso, al contrario, quiere el aplauso de los demás y no del suyo.

Para algunos la zona sólo abarca lo que es conocido, es decir, no nos acercamos a lo desconocido, esto, por conductas de evitación, miedo o ansiedad, y preferimos vivir en la rutina y no arriesgarnos en nada; lo llaman pasividad y dicen que es una conducta que provoca apatía y vacío existencial e impide el crecimiento personal.

Según estos “algunos”, el bienestar que se siente no es un producto de la satisfacción o del orgullo personal, sino la de la ausencia de emociones negativas como la incertidumbre o la inseguridad; de la misma manera la zona de confort también es algo simple en un entorno seguro sin querer promocionarse, o mantener una relación que da seguridad a pesar de estar a disgusto.

Y ahí esta el punto que quiero recalcar en donde estos “algunos” están en una contradicción abismal, ¿cómo se está a disgusto en la zona de confort, cuando se supone que es una zona en donde se está a gusto?

No es posible estar a disgusto en la zona de confort, no lo es, porque se supone que para eso es la zona, para estar a todo dar.

Porque precisamente hemos batallado durante un tiempo en lugares en los que estamos a disgusto para llegar a la zona de estar a gusto. Yo lo llamo “mal necesario”, algunos estamos en trabajos que no nos gustan para llegar a la zona de confort, pero debemos hacerlo, porque ese es el camino, tener que pagar un costo, aunque el costo a veces sea alto, pero tenemos que pagarlo.

Sin embargo, algunas personas han tergiversado el asunto del “zona de confort” con algo que no tiene que ver con estar a gusto o sentirse bien, al contrario, le llaman así a zonas en las cuales están lastimados y a disgusto.

Si tú crees que la zona de confort te desmotiva; te hace vivir en la misma rutina; te hace vivir en la soledad sin atreverte a iniciar el contrato social (guácala); te da tristeza o soledad y en casos más complejos depresión, quiero decirte que no estás en una zona de confort, sino en una zona de frustración, porque la zona de confort te da paz, tranquilidad y lógicamente confort.

Algunos “otros” te dirán que debe salir de tu zona de confort, y que esto será complicado, pero que pedir ayuda de un terapeuta, amigo o familiar hace la tarea más fácil, entonces ríete mucho, porque estar en confort es genial, es paz, tranquilidad y sin miedos.

La zona de confort nos hará tener autoestima, autoconfianza, autoservicio y muchos “autos” más, porque nos hará creer en nosotras y nosotros mismos/as. Dejaremos las autoexcusas y comenzaremos a trabajar en dejar de engañarnos.

Entender que la zona de confort es estar a todo dar, le guste o no le disguste a otros u otras, es sabernos geniales, brillantes y llenos de vida, de nosotros depende qué hacer y cómo hacerlo.


dejar de ser merolicos, periquitos o borregos, e investigar de qué se habla cuando se habla de algo, nos hará libres y sobre todo, mejores seres humanos y humanas.

Por lo demás amigos míos les dejo un abrazo enorme, sanador, muy nuestro, búsquenme en las redes sociales, soy Marco Antonio Meza Flores en todas, en Facebook, mi foto de perfil es Buda, Jesús y Krisna en un puente, y la foto de atrás tienen un letrero de advertencia divertido, en Instagram y en Twitter es una foto de mí con una camisa de Canah, de color azul o en www.marcoamezaflores.com, ahí está el blog “pregúntale a Marco” en donde vienen las citas si es que he utilizado algunas, en mi correo electrónico reverendo_czy@hotmail.com, y si son muy buenos para leer, tengo mi columna “camina conmigo” en www.primeravueltanoticias.com, en la sección de opinión.

Y recuerda… mi voz irá contigo. Un abrazo cósmico.


[1] https://www.youtube.com/watch?v=YhZ4kBA8r1M

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