Ecología emocional

Hola que tal amados amigos y amigas, los saluda su amigo Marco Antonio Meza Flores, aquí en ¿Qué es ser feliz? El día de hoy hablaremos de un tema que me propusieron en las redes sociales mitos sobre el pensamiento positivo, el optimismo y el pensamiento mágico en jóvenes y adultos, a lo que llamaré “ecología emocional”:

Debo comenzar diciendo que eso del pensamiento positivo, el optimismo y el pensamiento mágico son buenos, pero de los seis a los doce años de edad, después puede ser contraproducente si no lo sabes manejarlos o entenderlos.

La idea del pensamiento mágico, positivo u optimismo no nace del secreto aquel documental (que es bueno) basado en el libro “El secreto” que salió en el año 2006, luego entonces no es el primero en hablar de esto y la gente lo entendió mal, o no lo entendió.

Posiblemente alguien me corrija, posiblemente no, pero si no mal recuerdo fue Napoleón Hill el que por primera vez habló del secreto de la intención, del secreto de poner ideas en nuestra cabeza de manera clave para crecer y dejar de pensar tan mediocremente. Hill escribe “Piense y hágase rico”, y fue la biblia de muchos inversionistas y hoy multimillonarios, pero este secreto no estaba en sólo cambiar tu manera de pensar, sino en cambiar tu manera de actuar, no es aparentar que eres rico, es buscar de manera legal, sana y buena ser millonario, cambiando nuestra manera de pensar de pobre y nuestra forma de actuar de pobre, explotando nuestras capacidades, adquiriendo hábitos saludables y aprendiendo a ser disciplinado.

El problema que surge hoy día con tantos coaching coercitivos, de vida, positivos, empresariales, “si se puede”, grupos de autoayuda, etcétera, es que, con tantos pensamientos de alegría, con tantos slogans de “sonríe”, no ayudan en nada, porque en realidad las emociones son sólo eso, emociones y no existen positivas ni negativas, sólo cómo las manifiestas.

En mi nuevo libro (que todavía escribo) y que se llama “Al cuerpo le duele. ¿Lo escuchas?” Hablo sobre la ecología emocional y creo es muy importante explicarlo:

Para empezar, creo que es sumamente importante entender qué es ecología. Es una palabra griega que proviene de las raíces eco y logía. Eco viene del griego oikos que significa “casa o vivienda”. Mientras que Logía, viene del griego logos que quiere decir “tratado, estudio, ciencia o teoría”. Entonces “ecología” quiere decir: “Ciencia que estudia a los seres vivos en cuanto habitantes de un medio, de las relaciones que mantienen entre sí y las que tienen con su propio medio ambiente”. Es decir, la ecología estudia los procesos de los seres vivos en su ecosistema y su interrelación con el medio ambiente, así como el impacto de este.

Luego entonces, la Ecología Emocional, estudia el impacto que tienen las emociones dentro de uno mismo y dentro del ambiente en que cohabitamos, de ahí que sea importante que aprendamos a ser “mejores seres humanos” a través de pensamientos y estados de vida sanos.

El conocimiento de uno mismo no es simple, menos sencillo, y, al contrario de lo que se piensa es muy doloroso, por qué, simple, nos gusta vivir en un estado de ignorancia, pues entre más sabemos, más duele, es entonces que debemos saber qué, hacer conciencia, es doloroso, y surge de la confusión inicial y el hecho de vencer los miedos, además que la soledad nos pondrá en jaque, y es necesario, sobre todo si queremos aprender a crecer con mejor salud mental.

Hablemos de “emoción”, esta palabra, viene del latín emotio, emotionis, que se deriva del verbo emovere que se forma de movere “mover, trasladar, impresionar” y el prefijo e que quiere decir “de o desde” y significa “retirar, desalojar de un sitio o hacer mover”; de ahí que una emoción es algo que se saca de su estado habitual, es decir, nos mueve de la zona de confort en la que estamos, o nos saca del lugar en que estamos viviendo en este momento, para darnos un nuevo estado.

Entonces podemos definir que una emoción es una experiencia afectiva, que puede ser agradable o desagradable y supone una cualidad fenomenológica, es decir, que nos hace vivir algo desde lo que tenemos internamente, o interpretar una situación dada desde todo mi contexto; y se compone o compromete tres sistemas de respuesta: Cognitivo-subjetivo; Conductual-expresivo y Fisiológico-adaptativo. Es decir: Desde mi perspectiva; debido a mi ideología o mis usos y costumbres; y el cambia de estilo interno de vivir para adaptarme a mi medio ambiente. La forma en cómo respondo a esa situación a través de mi conducta; los cambios físico-químicos que pasan en mi cuerpo y hacen que pueda adaptarme a mi ambiente o no hacerlo.

Reprimir las emociones es el principio de alteraciones psicosomáticas[1], pues la emoción es energía que se genera en nuestro organismo, y, cómo, por la naturaleza de ella busca expresarse o salir; de ahí que las emociones no se pueden enterrar, porque al hacerlo, lo que logramos es enterrarnos a nosotros mismos, pues, éstas, se quedan encerradas en el cuerpo y se vuelven enfermedades.

Cuando no sabemos manejar las emociones entonces se puede volver un caos, porque andamos repartiendo toxicidad por todos lados.

Yo creo que las emociones que se esconden se convierte en agua estancada, es decir, cuando el agua se estanca se apesta, salen hongos y mosquitos, es como si barrieras, pero dejaras todo debajo de la alfombra, es decir, vives una situación, y te la callas “por amor”, pero en realidad es por cobardía.

Ahora, cuando sacamos la emoción sin pensar, entonces escupimos de frente, es decir, la emoción es como un tsunami… aplasta todo lo que está cerca y a veces no tan cerca, lo destruye, pues es un mecanismo de defensa.

La idea central de una emoción bien sacada es como una hidroeléctrica, es decir, las emociones son algo real (el agua), y deben salir siempre, pero deben salir de manera constructiva, o de manera que a todos beneficien, de ahí, que sea una hidroeléctrica, convertimos algo real (una emoción, agua en este caso) en algo fructífero (electricidad). A veces le digo a mis pacientes/clientes/consultantes, que deben decir las cosas, pero deben ser asertivos, es decir: “No es que me digas perro, sino la perra forma en que me lo dices”.

Desde el punto de vista de la medicina tradicional oriental las emociones que no están bien entendidas, y por ende se bloquean, afectan a alguna parte del cuerpo y lo enferman y todas pueden dañar. De la misma forma, aquellas que salen sin prohibición alguna, regulan los chakras, y por ende el estilo de vida, eso hace que podamos manejar la emoción, canalizarla de manera sana y sanar (valga la redundancia).

Según el biólogo Chileno Humberto Maturana, en la medida que uno toma conciencia de la emoción, ésta se transforma en sentimiento. Mientras la emoción no sea reconocida, es exclusivamente una manifestación que el individuo vive en sí mismo, aunque los demás la perciban, quien la experimenta no la reconoce. (Antoni, Marcelo y Zentner Jorge, 2014, p. 30).[2]

Una de las cosas que más hacemos es negarnos la emoción de sentir una emoción (valga la redundancia), por qué, porque la vemos mala, como pérdida de tiempo, como falta de carácter, entonces anestesiamos las emociones porque creemos que es estúpido tenerlas y sobretodo manifestarlas, por ejemplo: Cuando estamos enojados o llenos de ira nos dicen “cálmate, no te enojes”, pero ¿por qué no puedo enojarme? Es mi emoción, es mía, propia, de mi ser, por qué negármela, por qué la sociedad la ve mal, pues que se vaya a la mierda la sociedad y ya, aquí la idea es aprender a sacarla de manera que no haga daño a otros y a mí.

Según Marcelo Antoni y Jorge Zentner en el libro “Las cuatro emociones primarias” éstas, están en un movimiento en espiral, en la alegría, la vivencia es de un movimiento en expansión, hacia arriba; en la rabia, hacia afuera, para sacar o alejar lo que molesta; en la tristeza, hacia abajo, un repliegue, un recogimiento por la pérdida; en el miedo a dañar o ser dañado, es hacia abajo, como hundiéndose (Antoni, Marcelo y Zentner Jorge, 2014, p. 113). (en el libro vienen mejor especificadas cada una)

Y es que, para la ecología emocional, cualquier ser humano busca la estabilidad, y con ello, la seguridad en el exterior de uno, sin embargo, esto no debe ser así, pues la ecología nos debe enseñar a obtener la seguridad y la estabilidad dentro de cada uno, pues debe mantener el control de uno mismo, y no de lo que pasa alrededor de uno.

Cuando intentamos controlar la vida de otros entonces nos da gastritis, pues queremos que los otros hagan lo que yo quiero, en caso de no lograrlo, entonces hay un dolor en el abdomen superior, síntomas de quemazón, presión o plenitud que se relaciona mucho con las comidas, a esto se le llama gastritis.

Cuando pasa lo contrario, es decir, dejamos que el otro nos controle o le tenemos miedo a vivir (a arriesgarnos, a hacer algo nuevo o “arriesgado” aunque ese algo nos llene nuestro ser), la persona presenta síntomas como dolor y cólico abdominal; dolor en el recto; sangrado rectal; necesidad urgente de defecar; fatiga, fiebre, ponerse más delgado, a eso se le llama colitis o neurosis.

En conjunto Colitis e Histeria, se forma la Neurastenia, una persona gritona, mandona, hiriente cuando no se hacen las cosas a su manera; de la misma forma les duele algún oído (o ambos), además les duele la columna vertebral, esto quiere decir que si no arregla su problema puede quedarse sorda, después alguna cervical será lastimada y después los discos, hasta que su cuerpo truene y no aguante.

Con la ecología emocional, deberíamos tomar más en cuenta nuestra postura que la de otros y hacernos abonos emocionales, por ejemplo:

Reforzar positivamente tu ser interno, cómo: Repite frente al espejo que eres bello/a, sabroso/a e inteligente, en la mañana y en la noche, por sesenta y seis días (para crear el hábito). Esto, levanta la autoestima (de la que ya hablé en otro podcast) https://open.spotify.com/episode/7GUrcmxgr94q5pgn2ITjAK?si=VM3OQQRfT3SUh4xniFAw-g

Aplaude tus triunfos: Esa tontería que dice que ser “humilde” es callar los triunfos, es eso, “una tontería”, no debes callar tus logros, tampoco restregarlos o humillar con ellos, pero sí aplaudírtelos, porque nadie sabe más que tú todo lo que te costó obtenerlo.

Date un abrazo: Un beso, una caricia, todos los días.

Busca lugares que te gusten para estar tranquilo: Puede ser un café, la sala de tu casa, el balcón de casa, qué se yo, un lugar en donde puedas estar sin estridencia y sin descontrol, y, por supuesto, solo. Puedes encontrar un podcast de eso en https://open.spotify.com/episode/7nPFhVKJY5nxjRn3SxUx6H?si=QcVZynkORtGp_xjFsB7IzA

Aprende a darte tus tiempos: Trabajo, sueño, recreación, son cosas que debes darte todos los días, por ti, que eres el único ser en el mundo diferente a los demás.

Respétate: No comas algo que te hará daño, o en exceso; lee, siempre lee; busca a alguien que sea un mentor, es decir, que pueda ayudarte e inspirarte a leer, a comprender lo leído y a creer en ti, y crear por ti.

La ecología emocional es el cuidado de la casa interna, es decir, de la psique, eso implica tener que arrancar desde la raíz arquetipos, símbolos y metáforas que tenemos arraigados desde casa.

Cada año las plantas hacen algo increíble “se biodegradan”, millones de hojas y ramas secas caen de los árboles, luego desaparecen y se funden con la tierra, haciendo que ésta sea más fructífera y saludable. Pero eso no pasa con las cosas químicas que compramos como el detergente que puede durar años en el agua o en la tierra y hacer que está sea inservible para casi todo; lo mismo pasa con las emociones, si aprendemos a soltarlas de manera positiva entonces seremos seres que nos biodegradamos para dar vida y sanar heridas, pero si no aprendemos o lo hacemos mal, éstas se hacen dañinas para uno y para el entorno social.

Si aprendemos a tener una buena ecología emocional, entonces aprenderemos a buscar cómo obtener energía para los desafíos constantes de la vida, es decir, el distrés, y es que el que sabe generar energía emocional, también sabe que creer es crear.

Cuando aprendemos a tener una ecología emocional, evitamos la censura afectiva, ¿qué es eso? Privarnos de nuestros sentimientos o emociones, porque “no son bien vistos por los demás”, debemos entender que toda energía que es nuestra no se puede bloquear, mucho menos privar, por miedo al qué dirán, las emociones son eso, emociones, y tienes que salir de una u otra manera, debemos sentir y darnos cuenta qué sentimos, así como valorar la emoción sentida y hacerla viva, y dejar que está fluya sin miedo al qué dirá, porque no podemos entender la paz, la armonía es más ni la felicidad, si no vivimos la desesperación, el desasosiego, la infelicidad, la neurosis, la histeria, la deslealtad, etcétera, no podemos llegar a ser si nunca hemos estado ahí, es decir, no podemos tener economía emocional si no queremos las malas partes de la vida, o negamos conocerlas a pesar de estarlas viviendo.

Y es que debemos dejar claro que las emociones, así como los sentimientos se contagian, aunque algunos no quieran aceptar la empatía (más por no entender el término y no tenerla que por algún dato científico o psicológico), y la prueba está en la angustia empática, cuando un recién nacido llora en el hospital, los otros se le unen en su lamento. Y es que el sistema límbico (donde están las emociones) es un sistema abierto y condicionado, de ahí que muchas de las emociones estén condicionadas a cómo nos llevamos con los demás, y los famosos “me hiciste enojar”; “por tu culpa”; “todos decimos”; etcétera.

En resumidas cuentas, la ecología emocional es el cuidado interno (nuestra casa) de nuestras emociones, aceptando que no hay “malas” ni tampoco “buenas”, sino es la forma en que las sacamos o manifestamos ante mi entorno social.

el pensamiento positivo, el optimismo y el pensamiento mágico en jóvenes y adultos, es una herramienta muy fácil de seguir, pero riesgosa si ésta no se sabe manejar, por eso la importancia de aprender de expertos en la conducta, y no sólo de aquellos que tomaron un cursito de cien horas y creen que con eso saben cómo es la conducta humana.

Por lo demás amigos míos les dejo un abrazo enorme, sanador, muy nuestro, búsquenme en las redes sociales, soy Marco Antonio Meza Flores en todas, en Facebook, mi foto de perfil es Buda, Jesús y Krisna en un puente, y la foto de atrás tienen un letrero de advertencia divertido, en Instagram y en Twitter es una foto de mí con una camisa de Canah, de color azul o en www.marcoamezaflores.com, ahí está el blog “pregúntale a Marco”, en mi correo electrónico reverendo_czy@hotmail.com, y si son muy buenos para leer, tengo mi columna “camina conmigo” en www.primeravueltanoticias.com, en la sección de opinión.

Y recuerda… mi voz irá contigo. Un abrazo cósmico.


[1] Muchas personas, sobre todo las ignorantes, dicen que la “inteligencia emocional” es la represión de las emociones, y eso es falso, pues la inteligencia emocional, habla de cómo no reprimirlas, sino exteriorizarlas, pero de manera sabia y no violenta, es decir, no es decir lo que se piensa, sino pensar lo que se dice.

[2] https://es.scribd.com/read/351478793/Las-cuatro-emociones-basicas#

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *