No puedes aventarte un pedo más grande que el culo

Hola que tal amados amigos y amigas, los saluda su amigo Marco Antonio Meza Flores, aquí en ¿Qué es ser feliz? Hoy vamos a platicar de algo genial, pero antes quiero decirles que el nombre surgió apenas hace días cuando un cliente/paciente o consultantes dijo “No puedes aventarte un pedo más grande que el culo”, cómo me reí, fue genial, hablamos de por qué yo no celebro ninguna fiesta, sin embargo, si me invitas voy y me divierto, pero yo, en lo particular no celebro ni navidad, ni año nuevo, ni nada de eso, porque son celebraciones estresantes, innecesarias y a veces deprimentes, y hoy platicaremos por qué.

Navidad, navidad, linda navidad, ¿en serio es linda? El Dr. David Antonio Hernández Guzmán dice que la depresión en navidad es un trastorno del estado de ánimo común en época navideña.[1]

Calculan que más de cuatro millones de mexicanos sufren este tipo de depresión y lo peor de ello es que no acuden a tratarse, es más pueden pasar catorce años en recibir un diagnóstico[2], porque la gente no se da cuenta qué está pasando alrededor de ellos, sólo saben que hay algo raro.

Navidad llega a ser una fiesta que, en lugar de entender el significado profundo, que sí efectivamente puede venir de una fiesta pagana (para los que se quieren sentir sabios en su propia opinión, sí, es una fiesta sincrética, sí, los cristianos usaron la Saturnalia romana conocido también como solsticio de invierno, que es el nacimiento o regreso del sol, en donde se honraba a Saturno, el dios de la agricultura, Sí, sí, fue el emperador Justiniano en el año 529 d.C., el que hizo que la navidad fuera una festividad cívica, para ese tiempo el cristianismo era la religión oficial del estado romano. Pero ese no es el punto, a muchos les gusta celebrar la natividad o el nacimiento del sol, y, ¡qué bien!). Lo malo de la navidad es que para algunos es una fiesta de competitividad de regalos, narcisisismo y llena de señalamientos, dedos acusadores y desfiles de gala (que no en todas partes aclaro).

En algunas partes es genial, la cofradía, el compartir el pan, las risas, los recuerdos, los regalos, el enseñar el origen (en muy pocas familias se da esto, pero se da), muchas familias realmente disfrutan el “espíritu navideño” y eso ¡es genial!

Pero, es un tema que a mí ya no me interesa; antes, era el estrés de qué debo regalar, y si no le gusta, recuerdo que una navidad un tío político recibió una loción y como no le gustó terminó por intentar regalármela, recuerdo más su cara de sorpresa cuando le dije ¡no, gracias, no me gusta esa marca! Y es que puedo decir que sé decir NO, desde hace mucho tiempo.

Mucha gente en esas épocas es más hipócrita de lo que es en todo año, como que preparan o almacenaran un poco de su gran jodidencia para derrocharla en navidad, ¡claro, con todo el espíritu navideño! Y yo no le entro a esas malas ideas.

Pero espera, que no celebre navidad no quiere decir que no vaya a posadas o a celebrarla con alguien más cuando me invitan, es más, cuando tenía mi comunidad emergente celebrábamos navidad, pero desde la cofradía, desde el relajo y la sonrisa, desde lo chido, desde el conocimiento de qué celebramos, no desde lo que “tengo que regalar algo muy bueno, para quedar bien”.

Por eso dicen que “soy raro”, porque prefiero preguntarte ¿qué quieres de regalo? A intentar adivinar y cagarla. Y menos si hago perfiles, puedo ver un “gracias por tu chingadera” mientras sonríen, te dicen gracias y todavía te dan un abrazo.

Ah, pero porqué el título, simple, en navidad muchos gastan lo que no tienen, se endeudan para los regalos y si no lo pueden hacen se ponen tristes y los peores se deprimen, pero lo esconden porque “no deberías estar triste, es navidad” ¿¡Y!? Qué importa que sea navidad, YO me siento triste y lo manifiesto.

De ahí que dejé de celebrarlo porque se me hace una fiesta falsa y que la gente no sabe qué diablos celebra, porque la navidad es la natividad del Dios cristiano, o sea el nacimiento de Jesús el Cristo.

Pero Jesús el Cristo, no se comportaría de la forma en que muchos lo hacen en navidad, porque la humildad es dar lo que se tiene, no dar para lucirse, quedar bien, que no vean que soy codo o que estoy jodido.

No deberías comprar regalos que no necesitas dar, para qué lo haces ¿para impresionar? ¿Acaso los impresionados importan tanto? A veces no los ves en todo el año, es más, ni sabes de ellos, ni qué hacen, ni cómo les va, si tienen que comer, o qué vestir, etcétera, pero te dicen “familia” otra vez ¿¡es real!? Eso “ser familia” ¿Es real?, Sólo porque tienen tu ADN.

Conozco familias que no tienen la mínima idea de qué es ser familia.

Claro, mi cliente/paciente o consultante tiene razón “No puedes aventarte un pedo más grande que el culo”, si lo hicieras quedarías destrozado del ano, y aun así muchos se atreven a gastar lo que no tienen y quedan destrozados de los bolsillos y por ende de sus finanzas.

Le digo a mucha gente, el mejor regalo que te puedes dar en navidad es ir a terapia, a buena terapia, no a pagar con alguien tan malo como tus problemas; sino a gastar para ti y, por ende, para los tuyos; es mejor una navidad con alguien honesto y trabajando su ser interno, que alguien hipócrita que sonreirá y hasta te dirá “feliz navidad”, mientras espera que te vaya mal porque cree que eres pecador, por pobre, o porque tiene maldad en su corazón.

Cuando escuché esto del Cliente, reí, reí mucho, porque me encanta mi país (a veces claro), sobre todo por esas formas de expresar tan nuestras, tan mexicanas, tan llenas de sentido y tan profundas que a veces las olvidamos.

No gastes lo que no tienes, no tienes que demostrarle nada a nadie, no vale la pena, huye de eso, aclara tu mente, a veces, a esos que les regalas, no les interesa mucho lo que te pase, no sé, creo que la navidad a pesar de tener un significado profundo en el 90% de la gente no deja de ser más que regalos, comida y fiesta; más que reflexión, entrega, cofradía, cocreación, cuidado del medio ambiente, de mi ecosistema emocional, y por ende contextual, un momento claro de amor, de verdadero amor, y no de diversión sin sentido, una idea muy placer por placer, sin importar a quién piso.

Y es que leo, escucho y veo eso de “que la paz, el amor, la felicidad y la unión sea en cada hogar… Felices fiestas” y pienso ¿¡Es neta!? En muchos hogares reino la guerra, el odio, la tristeza, la desunión, y que padre que en estas fechas les deseemos esto, pero por qué no mejor enseñarles cómo vivirla todo el año, para que no sea una realidad que sólo se vive quince días de 365 que tiene el año.

Porque era una celebración del trabajo interno, de mí trabajo interno, para que comenzara el año siendo mejor persona, pero terminó siendo una fiesta sin sentido para mucha gente, porque les quedó más grande el pedo, y no supieron qué hacer con eso, y mejor, lo dejaron a la dejadez y la ignorancia.

Y seguimos diciendo que Jesús nació en estas fechas, y eso es falso, nadie sabe cuándo nació, es más más probable que haya sido en verano, pero ¡eso que importa! Lo que se celebra es que nació, y que fue un parteaguas de la historia occidental, pero no lo entendemos y seguimos haciendo guerras, dividiendo pueblos, razas, clases sociales, etcétera, simplemente por no reflexionar lo profundo de estas fechas.

No esperes regalos ostentosos, mejor sana tu interior, es mejor regalo para ti y tus familiares; enséñate a amar, aceptando al otro, a la otra tal y como es, y no como quieres que sea, pero si no es una persona que te hace crecer, no la invites a tomar un café, no seas HIPÓCRITA.

Marco es que es temporada de pedir perdón y arrepentirse, pero recuerda, “no te puedes aventar un pedo más grande que el culo”, es decir, puedes ofrecer disculpas o disculpar al que te hirió, pero no por eso lo harás tu mejor amigo, o tu gran hermano, te perdono, pero no te necesito y menos te quiero cerca de mí, por qué, porque no confío en ti… y sabes, no me interesa confiar en ti.

Ser feliz, no sólo se da en los quince días de navidad, sino en los 365 días del año, a pesar de las tristezas, pobrezas, caídas, dolores, la felicidad puede seguir ahí, porque depende de uno, y de la capacidad de saber que podemos caer y levantarnos, de la capacidad de saber que hay cosas que no puedo hacer, y ni quiero, porque el culo no es tan grande para el pedo que quieren otros que me eche, y porque no debo demostrarle nada a nadie. Así simple y sin problemas.

Por lo demás amigos míos les dejo un abrazo enorme, sanador, muy nuestro, búsquenme en las redes sociales, soy Marco Antonio Meza Flores en todas, en Facebook, mi foto de perfil es Buda, Jesús y Krisna en un puente, y la foto de atrás tienen un letrero de advertencia divertido, en Instagram y en Twitter es una foto de mí con una camisa de Canah, de color azul o en www.marcoamezaflores.com, ahí está el blog “pregúntale a Marco”, en mi correo electrónico reverendo_czy@hotmail.com, y si son muy buenos para leer, tengo mi columna “camina conmigo” en www.primeravueltanoticias.com, en la sección de opinión.

Y recuerda… mi voz irá contigo. Un abrazo cósmico.


[1] https://sumedico.lasillarota.com/bienestar/es-normal-sentir-depresion-en-navidad/315441

[2] Ibid

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